El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
Blog
miércoles, 8 de noviembre de 2017
martes, 7 de noviembre de 2017

¿Para qué sirve meditar?

Alejandro Cervantes


POR QUÉ SIGUES SIENDO UN IMBÉCIL A PESAR DE LA MEDITACIÓN
No te ofendas.
Si te molesta la palabra “imbécil” puedes reemplazarla por “persona cuya identidad gravita alrededor de un sistema neurótico de creencias llamado ego”.
La mayor decepción de nosotros los meditadores modernos es continuar siendo imbéciles a pesar de la práctica de meditación. El nirvana, la trascendencia del ego, la disolución de los miedos, la siempre presente no-dualidad. Todos los productos que te vendieron en el brochure de la meditación tal vez solo los acariciaste por breves momentos para luego volver al terrenal mundo de tus deseos y traumas.
La meditación no es inservible. Si no fuera por ella yo no estaría escribiendo esto y no sería consciente de que un gobierno clandestino comanda mis acciones el 99% de mi vida. A pesar de eso, conviene preguntarnos por qué seguimos gravitando al compás de las mismas acciones y creencias. ¿Por qué seguimos siendo terrenales? ¿Por qué sigues siendo un imbécil a pesar de la meditación?
  1. Porque reconocer que eres un imbécil es el primer signo de que la meditación funciona: El imbécil por lo general es el otro. Gracias a la meditación llegas a darte cuenta de que el imbécil eres tú y que la imbecilidad del mundo es un reflejo de tu propia imbecilidad.
  2. Porque el ego contraataca: El ego interpreta cualquier signo de lucidez como una amenaza a su existencia. Contrarresta fuertemente con una sofisticada ofensiva que te devuelve a tu estado tradicional de imbecilidad.
  3. Porque no te urge dejar de ser imbécil: Consentido por los placeres de la modernidad, te conformas con limosnas de felicidad pasajera basadas en seguridades ilusorias. Revertir décadas de imbecilidad requiere algo más que meditar 30 minutos diarios, pero tu nivel de sufrimiento no es lo suficientemente fuerte como para que te urja trascender.
  4. Porque meditar es sumergirse en tu imbecilidad: Contrario a la creencia popular, la meditación es mirarte al espejo y contemplar tu ego lo más cerca posible, no alejarse de él. Este descenso a los confines de tu fantasía personal traerá consigo la irresistible tentación de enamorarte más de ella…
  5. Porque confundes el fin con el medio: La meditación no es una pastilla que te quita el dolor de cabeza. Es un examen a tu psique para entender lo que provoca el dolor. Mirarla como “pastilla” no acelerará su efecto.
  6. Porque sigues rodeado de imbéciles: Me refiero a personas que no saben que son imbéciles. La ignorancia se contagia. Para perpetuar tu consciencia de ella has de relacionarte más con otras personas que también han descubierto su imbecilidad.
  7. Porque le das cualidades milagrosas a la meditación: En realidad no eres tan imbécil, lo que pasa es que piensas que si meditas mucho vas a tirarte pedos con olor a incienso. ¡No! Un estado meditativo se usa cuando vas al supermercado, cuando te peleas con tu pareja, cuando tienes problemas en la oficina. Meditar es ejercitar el arte de poner atención, no es una píldora milagrosa para tele-transportarte instantáneamente al samadhi.
No subestimes los efectos de largo plazo de la meditación, no te detengas, no medites para iluminarte, medita para ser un mejor imbécil. Un imbécil consciente de su imbecilidad. Ese es el primer paso para el fascinante viaje hacia la trascendencia.
Como dice una muy apreciada amiga del grupo de Facebook: “Sigo siendo imbécil pero voy más relajada”.
lunes, 6 de noviembre de 2017

Actividades primer trimestre 2018

Teléfono de la esperanza de León
Programación del Teléfono de la Esperanza de León para el primer trimestre del año 2018 (enero, febrero  y marzo)
“No estarás sola, 
te saludarán a tu paso en mil idiomas, con mil lenguajes, 
la gente a la que despertaste en cada viaje, 
los que dormían en las calles, 
a los que preguntaste, 
por su esperanza, por su desastre”.
Canción de Ismael Serrano
“Amigo Sancho, corren tiempos negros”, le decía, no con poca sabiduría el hidalgo D. Quijote a su fiel escudero en pleno S. XVII. Trescientos añoso después, el poeta Bertolt Brecht expresaba en su poesía que “en verdad corren malos tiempos para la lírica”. En cada momento de la historia se podrían hacer similares manifestaciones, según pongamos el acento en los claros o en los oscuros. Pero estos son nuestros tiempos. No existen otros.
El Teléfono de la esperanza quiere poner a mal tiempo buena cara, al pesimismo motivos para irradiar fe en nosotros mismos y en nuestras posibilidades, a las cifras amargas del paro solidaridad y comprensión, a todos los enfermos emocionales - ¡que haberlos haylos!-  escucha, ternura y cercanía. Que ningún dolor nos sea ajeno. Que ningún sufrimiento nos ponga de espaldas o nos cierre los oídos. La ilusión, la compasión y la esperanza son estrellas frágiles que solo con la luz de todos y cada uno alumbran y se extienden.
Necesitamos aire fresco y limpio. Personas honestas, sencillas, humanas, solidarias. Es urgente seguir promoviendo espacios para la solidaridad. Las ONGs y sus voluntarios son el lado amable de una sociedad que grita su desesperanza y su abandono. Necesitamos que escampe y como dice el cantautor Luis Guitarra: ¿Quién escucha a quien cuando hay silencio?
El Teléfono de la esperanza, aconfesional y apartidista, nació hace más de 40 años para escuchar,  acompañar,  acoger y para no juzgar. Ser hombro para el dolor y sonrisa en tiempos de luz.
Para esta ingente tarea ponemos todos nuestros recursos al servicio de la salud emocional e interior de nuestros ciudadanos, a través del servicio gratuito y desinteresado de todos nuestros orientadores y coordinadores.



A.- GRUPOS DE DESARROLLO PERSONAL: ¡Quién no necesita  de un mano, de un empujón, de  sentarse, de empujar, de luchar, de reír, de llorar, dse cantar, de amar, de buscar, de sentir, de golpear, de expresar algún perdón, atreverse con un gracias, abrirse a un hola, pararse un instante a analizar lo que está pasando con su vida y lo que quiere que pase! Queremos hacernos protagonistas de nuestra historia. Para este fin son estos grupos:
1º.- AUTOESTIMA. Aprender a quererse, a respetarse, a perdonarse es la primera tarea de todo ser humano. La calidad emocional de nuestras relaciones interpersonales viene determinada por el aprecio que nos tenemos a nosotros mismos. Quien no se ama a si mismo está bloqueado para mantener relaciones sanas. Este grupo, puerta de entrada a toda la formación que ofrece el Teléfono de la esperanza, es una oportunidad para hacer un diagnóstico de nuestro mundo interior y poner en marcha alternativas amables.
Días y horas de realización: martes, a las 5 de la tarde, miércoles, a las 5 de la tarde
2º.- ENCAUZANDO LAS EMOCIONES. No hay emociones positivas y emociones negativas. Unas pueden ser agradables – amor, paz, alegría..- y otras desagradables – tristeza, angustia, culpa, envidia, ira..- pero todas están ahí para informarnos de lo que nos está pasando, todas traen su propia sabiduría. Es necesario reconocerlas, escucharlas, acompañarlas y dejarlas partir. Nada surge en nosotros porque sí. Todo es por algo y para algo. Los sabios son los que saben escuchar la voz de su propio bullicio.
Día y hora de realización: miércoles, a las 5 de la tarde
3º.- RESOLUCION DE CONFLICTOS. La vida está llena de conflictos. A nivel personal: “Estoy en paz con los demás y en guerra conmigo mismo”, decía Antonio Machado. A nivel afectivo. Pareciera que hoy no existen relaciones duraderas, estables. A nivel familiar: “no sé cómo tratar a mis hijos”, confesaba angustiada una madre en esta misma sede del Teléfono. A nivel laboral, social, político… “si aplicamos el ojo por ojo, al final todos tuertos”, le gustaba repetir a Mahatma Gandhi. ¿Cómo afrontar de forma sana, responsable e inteligente los distintos conflictos de la vida?
Día y hora de realización: martes, a las 7 de la tarde
4º.- LAS CLAVES DE LA FELICIDAD. Entre todos hemos creado una sociedad de pícaros, corruptos e infelices. Hemos despreciado valores importantes como la honestidad, la solidaridad, la ternura y la sencillez. Nos hemos olvidado de lo importante para refugiarnos en lo accesorio y construir una sociedad y unas personas de papel de celofán. Este grupo es una oportunidad para desmontar un edificio frío y solitario y transformarlo en acogedor y hermoso. Te ofrecemos un grupo por los martes a las 10 mañana.
5º.-  MINDFULNESS. La clave para practicar mindfulness es la respiración. Es el ancla que me hace volver una y otra vez al presente, al aquí y ahora. Mindfulness  o atención plena es prestar atención de manera intencionada a lo que ocurre con una actitud compasiva. Es prestar atención a lo que estoy haciendo, pensando y sintiendo en el momento en el que esto ocurre. Sin juicio ni crítica. Con actitud amable y curiosa. Aceptando lo que está ocurriendo, tal y como es; respondiendo en lugar de reaccionar de manera automática.  Darse cuenta y observar. Esa es la clave. Te ofrecemos un grupo los miércoles a las 7 de la tarde.
6º.- MEDITACION. Técnicas para aprender a meditar. Meditar es gran instrumento al servicio del ser humano para humanizar la vida y descubrir la interioridad. Pondremos en valor el silencio, la mirada callada y nos daremos cuenta de que debajo de la superficie gris habita un mundo de colores y de luces. La meditación es la oportunidad para descubrir nuestra esencia y llegar a experimentar lo que somos, más allá de lo que creemos ser. Según los últimos estudios científicos bastan 9 semanas de meditación diaria para que se produzcan cambios cerebrales, bioquímicos, emocionales y conductuales. Te ofrecemos un grupo los lunes a las 7 de la tarde a partir del mes de febrero.



B.- TALLERES PARA CRISIS ESPECÍFICAS. Hay situaciones especiales que requieren también un tratamiento especial. Para eso nacieron estos talleres.
7º.- GRUPO ENTRE AMIGOS,  está dirigido a aquellas personas que se sienten solas o incomunicadas y  desean relacionarse e integrarse en grupos de encuentro, diálogo y convivencia. Porque estamos mejor juntos que separados. Una oportunidad para conocer otra gente, hacer otras cosas, divertirse y ampliar horizontes. Te ofrecemos un grupo los jueves a las 7 de la tarde.
8º.- CUIDANDO AL CUIDADOR, porque esta labor de cuidar y acompañar a las personas enfermas o mayores exige tanta dedicación y tiempo, que se hace imprescindible espacios de respiro y de diálogo, para verbalizar malestares y quemazones, para compartir experiencias y sentirse comprendidos  y escuchados. Si tu tarea es cuidar a personas dependientes este curso se ideó pensando en ti. Te ofrecemos un grupo los jueves a las 7 de la tarde, cada quince días.
C.- CURSOS ESPECIFICOS:
9.- Curso de “CONOCERSE PARA CRECER”, por segunda vez aquí en León, una oportunidad única, un tiempo para repensar la propia vida y aprender a llevar las bridas de las propias cuadrigas. “Lo mejor que un ser humano puede hacer es atenderse razonablemente a sí mismo” (Proverbio). “Conócete a ti mismo y conocerás los dioses y el universo entero”, escrito en el templo de Delfos (Grecia), dedicado al dios Apolo.
El coste de este curso se comunicará en su momento.
Jueves y viernes, tardes del 11 y 12 de enero.
Fin de semana intensivo en la localidad de LA VIRGEN DEL CAMINO (LEÓN), durante la tarde del Viernes, sábado 21 completo y Domingo 22 hasta el mediodía, en régimen imprescindible de internado.
SEGUIMIENTOS: 8 sesiones semanales de trabajo grupal en León



D.- OTRAS ACTIVIDADES
10º.- Nueva  etapa del camino de Santiago. Se llevará a cabo en el mes de marzo, de Cascantes a Buiza.
11.- Taller de biodanza. En el mes de enero se organizará una jornada de sábado para esta actividad de forma específica.
12.- Taller de danzas contemplativas. Se llevará a cabo en el primer trimestre del año. Se informará en su momento de dicha actividad.
Metodología: Todos los grupos, cursos y talleres son vivenciales, en lo que lo importante es la experiencia de cada persona.
Plazo de inscripción para todas las actividades: Desde hoy hasta el día 15 de diciembre. Cada persona se apuntará a un solo taller, especificando día y hora de reunión y con carácter supletorio podrá solicitar un segundo grupo por si el primero no se llegara a realizar.
Lugar de inscripción: Sede del Teléfono de la Esperanza, en Avda. Padre Isla nº. 28, 4º izquierda. Por las mañanas o las tardes, de lunes a viernes.
Coste de las actividades: El precio a cada grupo, curso o taller lo pone cada participante de forma responsable según sus posibilidades, salvo los que expresamente vengan determinados. Que nadie sin recursos se quede sin acudir al Teléfono de la Esperanza. Somos una ONG.
Comienzo de las actividades: A partir del 12 de enero de 2018.
Requisitos especiales: Tener ilusión, motivación y ganas de mejorar la propia vida emocional e interior.
Contraindicaciones: Todas las actividades que organiza y empuja el Teléfono de la Esperanza carecen de efectos tóxicos.
Dosis adecuada: Una reunión semanal, de hora y media a dos horas de duración, en un clima de sinceridad, afecto, escucha y cercanía.
Esta convocatoria pueda ser impresa, grabada, transmitida y recomendada sin vulnerar ley ni reglamento público o privado.

Finalizamos con la canción de Ismael Serrano:
“No estarás sola, 
siempre habrá quien te ayude a hacer las mudanzas, 
quien te regale manos, flores, presencias, sin pedir nada. 
Y allí estaré para amarte, 
y aunque no esté, 
allí estaré para amarte”.
domingo, 5 de noviembre de 2017

Sin despedida

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Mientras escribía sobre un nuevo nacimiento me llegó la noticia del fallecimiento de una persona –cercana en otro tiempo– a la que hacía años que no veía.
Cuando me enteré de su estado terminal era demasiado tarde para despedirme. Ya no conocía ni recibía visitas ni estaba para nadie. Así que, aunque lo intenté, no pude decirle adiós, ni darle un último beso.
Son bastantes seres queridos los que se van de nuestra vida sin despedida. A veces, por la prisa que envuelve todas nuestras actividades y que no deja tiempo para visitas dolorosas; otras, por falta de noticias; en ocasiones, porque no acabamos de creer que se vayan definitivamente y pensamos que aún tendremos tiempo para el último adiós; y otras veces, por el miedo atroz que nos da mirar la cara de la muerte.
En las películas nos queda el consuelo de que las muertes son irreales, de que todo es mentira. En la vida real, no hay consuelo ante la muerte certera de un ser querido, al que nunca vamos a volver a ver y con el que nunca vamos a encontrarnos de nuevo.
Tras estas idas sin despedida me queda el regusto amargo de la mirada que no tuvo de mi parte, la palabra que no pudo escuchar y la caricia que le negué. No es culpabilidad lo que siento, sino orfandad. Vacío y pena.
Imagino que en esos momentos bastante le importa al que se va si vamos a despedirnos de él o no. Pero yo no lo hago por él. Lo hago por mí. Porque necesito decir adiós y cerrar círculos, rematando los últimos hilos que quedan por tejer.
sábado, 4 de noviembre de 2017

Para los jóvenes...
y para los viejos




Un viejo doctor estaba muy aburrido luego de haberse jubilado así que decidió abrir un nuevo centro de Diagnostico. Puso un letrero afuera que decía:
“Doctor Vejete. Obtenga su tratamiento por 500 dólares y si no se cura recibirá 1000...Justo en el barrio estaba un joven médico que creía que podía divertirse y hasta ganar alguito a costas de este “Médico vejete” así que decidió ir a visitarlo y ganarse los 1000 dólares de recompensa.
Entonces esto sucedió:
Medico Joven: “Doctor Vejete, he perdido totalmente el gusto de mi boca. ¿Me podría ayudar?”.
Doctor Vejete:“Enfermera, por favor traiga la medicina de la caja 22 y le da tres gotitas en la boca al señor”.
El Médico Joven: “¡Puaj! ¡esto es gasolina!”.
Doctor Vejete:“¡Felicitaciones! Usted ha recuperado el gusto. Vengan 500 dólares”.
El Medico Joven se retiró muy enojado por el truco de su anciano colega y decidió volver un par de días después para recuperar su dinero.
El Médico Joven dice: “He perdido mi memoria. No recuerdo nada”.
Doctor Vejete:“Enfermera, por favor traiga la medicina de la caja 22 y le da tres gotitas en la boca del paciente”.
El Médico Joven: “¡Bah! ¡No lo haga! Eso es gasolina”.
Doctor Vejete:“¡Felicitaciones! Veo que ha recuperado su memoria. Vengan 500 dólares por favor”.
Nuevamente El Médico Joven se va muy enfadado de la consulta del Doctor Vejete habiendo perdido mil dólares. Pero era tan terco que decidió volver una semana después para recuperar todo su dinero.
El Médico Joven dice:“Mi vista se ha tornado muy débil. ¡Con suerte puedo ver un poco!”
Doctor Vejete “Lo siento, pero para eso no tengo ninguna medicina. Así que aquí tiene sus 1000 dólares de vuelta (y le entrega un billete de 10 dólares).
El Médico Joven: “¡Pero esto es solo 10 dólares!”
Doctor Vejete dice :“¡Felicitaciones! Ha recuperado su vista. Vengan 500 dólares”.
Moraleja de la historia: los viejos de tontos solo tienen la cara y la forma de caminar.
Ya lo dice el refrán: sabe el diablo más por viejo que por diablo.
viernes, 3 de noviembre de 2017

La muerte es la maestra de la vida. Frank Ostaseski

La Vanguardia, 2017

Frank Ostaseski, acompaña a personas enfermas en su trance de muerte
Tengo 66 años. Nací en Nueva York y vivo en California. Soy maestro de meditación zen, dedicado a los cuidados paliativos desde hace 35 años. Estoy casado y tengo cuatro hijos y una nieta. ¿Política? Confío en el ser humano. Soy budista.
Frank Ostaseski es un hombre alto, de rostro sereno y una mirada azul que se inunda de lágrimas cada vez que recuerda a los enfermos que ha acompañado hasta el final de sus vidas. Cofundó el Zen Hospice Project, el primer centro budista especializado en cuidados paliativos en Estados Unidos, y después el Metta Institute. Hoy forma a médicos y enfermeros en la clínica Mayo, y también a familias en centros de espiritualidad budista. Por eso el Dalái Lama le honró en el año 2001. Ostaseski propone transmutar el miedo a la muerte en pasión por la vida, enseñanza que expone en su libro Las cinco invitaciones (Océano), y también en su portal www.fiveinvitations.com.
¿A cuántos moribundos ha ayudado en su muerte?
A más de un millar en estos últimos 35 años.
¿Es una vocación?
Yo tenía 17 años y mi madre falleció. Un par de años después, murió mi padre. De enfermedad. Lo pasé muy mal, pero aquel dolor se convirtió en un regalo.
¿Qué regalo?
Quise acercarme a la muerte, ayudar al que muere. Y lo hice, y sigo haciéndolo, y esto me depara la plenitud en la que vivo.
Muerte y plenitud... Contradictorio.
¿A cuántos moribundos ha ayudado en su muerte?
A más de un millar en estos últimos 35 años.
¿Es una vocación?
Yo tenía 17 años y mi madre falleció. Un par de años después, murió mi padre. De enfermedad. Lo pasé muy mal, pero aquel dolor se convirtió en un regalo.
¿Qué regalo?
Quise acercarme a la muerte, ayudar al que muere. Y lo hice, y sigo haciéndolo, y esto me depara la plenitud en la que vivo.
Muerte y plenitud... Contradictorio.
Es lo más congruente del mundo. ¡La muerte es maestra! Nada enseña más que la muerte. Los enfermos terminales a los que acompañé me enseñaron cómo ayudar a otros.
¿Cómo se acercó a los enfermos?
Con el corazón, con presencia, escucha, afecto. A mis veintipocos años descubrí el budismo zen y la meditación... Y sentí que aquello podía ser útil para ayudar.
¿Qué aprendió del budismo zen?
La compasión: todos sentimos el deseo profundo de liberarnos del sufrimiento, y todos podemos escucharlo y aprovecharlo para no convertirnos en sus víctimas.
La morfina también ayuda.
Contra el dolor físico. Pero... ¿y contra el sufrimiento psíquico, emocional, espiritual?
¿Cuál es el consejo de oro?
Lo imparto a médicos: “Si acompañas a un moribundo, no hables tú: ¡escúchale a él! Y cuando sientas que conviene, tócale”.
Cuénteme una muerte vivida.
Rick, enfermo ya terminal de sida, padeció una hemiplejia días antes. A Steven, otro enfermo terminal que yo cuidaba, le propuse: “¿Vamos juntos a despedirle?”. Fuimos a la habitación de Rick, y lo que vi entonces fue...
...
... Yo me quedé en un rincón. Steven y Rick se miraban, sin decirse nada. Se miraban a los ojos, así durante veinte minutos largos...
Se emociona...
...entonces...Rick asintió levemente con la cabeza. Steven dijo: “Fue hermoso”. Y nos despedimos. Rick murió aquella noche. Steven murió pocos días después, con serenidad: lo entendió todo en los ojos de Rick.
¿Qué hay que entender, Frank?
Que dejar tu vida aparcada y querer recuperarla en el último momento ¡es ridículo! La muerte te sugiere cómo vivir una vida plena.
¿Cómo es una vida plena?
Respóndete tú mismo: imagínate en tu lecho de muerte: ¿qué querrás en ese instante? ¿Que haya un Porsche en tu garaje, quizá?
Nunca está de más.
No, créeme: ¡querrás sentir que eres amado y que has amado bien! Dos preguntas vendrán: ¿soy amado?,¿he amado bien?
Le creo.
La muerte es maestra y enseña esto, hazle caso desde ahora mismo: ¡cultiva el amor!
¿Qué más me enseña la muerte?
Que todo es cambio, que todo muta incesantemente: ¡si te resistes al cambio, sufrirás!
El mayor cambio, está claro, es morirse.
Por eso batallar contra la realidad...es perder siempre. ¡La realidad siempre gana!
Qué putada, ¿no?
No. ¿Por qué te gusta más una flor de cerezo que una de plástico? ¡Porque es fugaz! La belleza es perecedera. Si fuésemos inmortales, la vida perdería mucha parte de gracia. Por eso la muerte hace preciosa a la vida.
Buen intento.
La muerte te envía cinco invitaciones para vivir plenamente, para bien vivir. ¿Aceptas?
¿A ver?
La primera invitación: “No esperes”. ¡Preséntate ya en tu propia vida! La segunda: “Acepta todo, no rechaces nada”. No significa que todo te guste, sólo que lo confrontes todo, que no rehúyas nada, míralo todo de frente, cara a cara, apréstate a descubrir lo que llegue, sea lo que sea, a asombrarte.
Tercera.
“Pon todo tu ser en la experiencia”. Atendí a un amigo enfermo de sida, sin movilidad, sin habla, con diarreas: le llevaba del retrete a la bañera todo el rato. Esa madrugada yo estaba agotado... Y entonces noté que quería susurrarme algo. Me acerqué a él, y me dijo: “Te estás esforzando demasiado”.
Toma.
La pesadilla se disipó. Yo había querido ser el fuerte, el Superman, y rompí a llorar a su lado, en el váter. ¡Entonces sí estuvimos de verdad juntos, de corazón a corazón, como él me necesitaba! Ahí empecé a ser útil.
Quedan dos invitaciones...
“Busca un lugar de reposo en medio de la agitación”. Una anciana moribunda, sentada al borde la cama, sentía asfixia, estaba muy angustiada, y muy arisca. “¿Tiene frío?”, preguntaba la enfermera, solícita. “¿Frío? ¡Estoy casi muerta!”, replicaba ella, cabreadísima. Le pedí que se fijase en ese momentito al final de cada exhalación de aire. Lo hizo. Se apaciguó. El miedo desapareció de su rostro. Había hallado un lugar de reposo. Veinte minutos después, moría, sosegada.
¿Y la quinta?
“Cultiva el no saber”. ¡No es ignorancia! Ignorancia es empecinarte en un saber erróneo. Pero el no saber consiste en abrirte a explorar, en abrir tu mente al asombro. ¡Hazlo! ¡Ya! Así como vivas, así morirás.
jueves, 2 de noviembre de 2017

Mariposas


Hoy, queremos recordar a todos los que se han ido.
Están en nosotros. Los recordamos con esta canción.

 
miércoles, 1 de noviembre de 2017

Una ovación sorda

El rincón del optimista
Juan


Soy vocal de la Junta Vecinal de mi pueblo y responsable voluntario del mantenimiento del santo cementerio. Hace unos días, domingo por la tarde, me acerqué al camposanto para limpiar el suelo de hierbajos, pues aunque se puso hace poco tiempo una malla para que no saliera hierba y se echó piedra encima, lo cierto es que sigue saliendo bastante vegetación entre tumbas, panteones y pasillos. Estuve más de una hora armado de azada y guantes trabajando, agachado, cavando y sacando hierba al contenedor de fuera. Sudé de lo lindo. Había que dejar el recinto adecuadamente visible para las muchas visitas que va a recibir de familiares de los fallecidos que allí reposan estos días de Todos los Santos y de Difuntos.
Confieso que fue una sensación muy agradable la que sentí ese rato. No me sentí incómodo en ningún momento. Muy al contrario, estuve feliz. Silbé, canté y creí escuchar algún que otro comentario, todos ellos buenos. Allí están los restos de mi madre y de mis abuelos. Con ellos mantuve conversación personal agradable. Y a medida que iba avanzando y cavando entre los panteones levantaba la vista a ver quién estaba enterrado allí. Para todos tuve un tiempo pequeño de recuerdo a modo de anecdotario. Me acordé del cementerio viejo que se ‘mondó’ (vaya término) en la década de los 90 para trasladar los restos al nuevo. Me sentí fenomenal entre tanto muerto, calculé que más de 100 repartidos en las 47 tumbas de este pequeño ‘corralín’.
Cuando estaba a punto de irme y justo al sacar la foto que ves aquí arriba, escuché en mi interior unos aplausos, una ovación sorda, de todos los muertos de mi pueblo que me agradecían el esfuerzo que les dejó la ‘casa’ tan limpia. Y seguí cantando mientras cerraba la puerta y bajaba la cuesta que separa el cementerio del pueblo. Me acordé de la letra de esa canción del grupo Mecano que decía así: ‘Los muertos aquí lo pasamos muy bien, entre flores de colores; y los viernes y tal, si en la fosa no hay plan, nos vestimos y salimos, para dar una vuelta sin pasar de la puerta, eso sí, que los muertos aquí es donde tienen que estar…. y el cielo por mí se puede esperar’.
Asín sea.
martes, 31 de octubre de 2017

¿Qué
te inquieta hoy?

Pax Vostrum
Beatriz


¿Qué te inquieta hoy? ¿Qué hay dentro de ti que no te deja vivir en paz? ¿Hacia dónde te llevan tus pensamientos? ¿Cuáles son los pensamientos repetitivos que tienes hoy dentro de ti? ¿A qué le estás dando vueltas últimamente? ¿Cuán diferente es tu vida actual de la vida “ideal” a la que tu mente te lleva?
Me gustaría que reflexionaras unos instantes y contestaras a estas preguntas.
Como puedes ver, nuestra mente nos lleva continuamente a crear separación. Existe una separación entre nuestro momento y lo ideal para nosotros. Creemos que ahora, en este mismo instante, nos falta algo, no somos completos ni enteros, estamos siempre pensando en algo y con el foco “fuera”, en ese problema, en ese proyecto, en esa mejora, en ese “algo” que nos traerá la felicidad que ahora no tenemos.
Muchos de nosotros sabemos que la felicidad es un estado mental que está dentro, sí, claro que lo sabemos, y no solo a nivel mental, sino que lo experimentamos a menudo. Pero también a menudo nos dejamos arrastrar, entramos en piloto automático y se nos olvida.
– Quiero conseguir el equilibrio. Quiero estar en paz. Quiero ser feliz. La felicidad está dentro. Etc..
– ¡Olvídate de todas estas cosas! La mente monta todas estas complicaciones. Siempre quiere más y más. Nunca está satisfecha. Tantos pensamientos, deseos, proyecciones, la cosa no acaba nunca. ¡La panza de los deseos nunca se llena! En primer lugar, conoce tu verdadero Ser y el resto no te inquietará.
Mooji, de su libro “Antes de Yo Soy”.
Por eso, este post. Porque quiero recordarme y recordarte que la felicidad no está en ningún sitio. Que nada externo nos va a traer la paz que no tengamos en este momento.
Puedes estar pensando: “Beatriz…es que yo tengo un problema gordo de dinero, salud, amor…y es normal que me sienta así, estoy convencido de que cuando se solucione, mi vida mejorará”. Por supuesto que sí, tu vida mejorará en ese área y subirás “un escalón”…, pero enseguida aparecerá otra nueva cosa “a resolver”, otro nuevo escalón al que subir, otro nuevo reto que conseguir. Y esto es genial…por un lado porque la vida es movimiento y progreso, pero por otro lado,  nos trae mucha infelicidad porque nos impide ver nuestro ahora.
El futuro nubla nuestro presente. Se nos nubla la visión y no vemos lo que tenemos delante de nuestras narices. No vemos que estamos vivos, no vemos lo que somos, no vemos que tenemos mucho que agradecer hoy, no vemos que aquí y ahora todo está bien y que hay todo un universo confabulando para que la realidad sea así, no vemos que la vida está llena de milagros, de pistas, de señales que nos guían, no vemos la cantidad de momentos que tenemos a lo largo del día para poder sentirnos bien, para poder sentir plenitud, vida, alegría.
El futuro (o también el pasado), todos estos pensamientos acerca de…, es lo que nos nubla, nos hipnotiza y nos impide ver con claridad, nos impiden ver en el día de hoy.
– A veces, la mente sopla como un tornado. ¿Cómo puedo calmarla? Parece imposible. Ni siquiera la meditación ayuda.
– Aunque el viento se convierta en un tornado, ¿cómo podría afectar o alterar el espacio? ¡Contempla esto! Tú meditas y haces todo tipo de cosas para aquietar tu mente. Déjame preguntarte: ¿Es el espacio más como el espacio cuando no sopla el viento?
Saber esto es liberarse de los esfuerzos ilusorios por controlar el viento-mente. Sé espacio, y deja que la mente deambule donde quiera. Permanece como la conciencia siempre presente. Conocer y entender la mente es trascenderla. Mente es viento y ola, Ser es océano y espacio. Identifica el “yo” con el océano, como espacio, no como ola ni como viento, e instantáneamente estás fuera de la trampa del “yo”. Aún mejor, no te identifiques con nada y permanece como eres.
“Intentar detener la mente es como intentar detener el viento, vestido de cometa”. 
Mooji, “Antes de Yo soy”
Nunca estamos contentos 100%. Nunca estamos conformes. Siempre hay algo que nos falta para sentir plenitud. Parece que siempre estamos a un paso, a dos, a tres de nuestro “yo ideal” o de nuestra “vida ideal”.
Escribo este post para recordarme y para recordarte que todo esto del progreso continuo, de la mejora continua está muy bien, que es una necesidad humana, que es toda una filosofía de vida, una muy buena que sí lleva a vivir una vida plena y abundante y que por supuesto, conformarse, quedarse en la zona de confort, no entregarse a la vida miedos no va a traer felicidad. Pero con OJO.
Con ojo a cómo te sientes hoy. Con ojo a quién eres en realidad. Con atención plena a cómo te sientes hoy y cómo estás gestionando tu día a día, tu aquí y ahora hoy. ¿Solo vives en el futuro? ¿En el pasado? ¿O vives en el presente disfrutando y entregándote mientras te expandes, creces y te desarrollas?  Esta es la mejor opción. Disfrutar de todo el camino mientras vas ascendiendo a la montaña. Pero aprendiendo a sentirte pleno hoy y con paz ahora.
Sé natural, sé tú mismo en toda situación con todo, ¡estáte a gusto con todo! Vive en ese estado de desapego sin esfuerzo. No hay interés ni desinterés.
Mooji, “Antes de Yo soy”
Ser natural, auténtica, coherente con lo que soy, vivir con presencia, con aceptación de lo que es se ha convertido en mi objetivo vital. No fingir nada (y con esto no estoy diciendo que no crea en el dicho: “Finge hasta transformarte…porque a veces si es necesario “fingir” para poder crecer).  Hacer caso a mi anhelo de unificación. que como dice Enrique Martínez Lozano, dentro de cada uno de nosotros existe, y es ese anhelo de coherencia, de ser uno con lo que somos y de sentir que lo que somos, decimos, pensamos y hacemos concuerda.
“Tener capacidad de moverse por la vida con una conciencia cristalina y vivir plenamente nuestras experiencias… “
“La causa de la frustación humana y de la ansiedad cotidiana es nuestra tendencia a vivir pensando en el futuro, lo cual es una abstracción, y nuestra forma principal de no estar presentes es abandonando el cuerpo y recluyéndonos en la mente: esa caldera hirviente de pensamientos calculadores y autoevaluadores, predicciones, ansiedad, juicios y de incesantes metaexperiencias sobre la propia experiencia”.    
Alan Watts.
¿Y qué pasa dentro de ti? ¿Cuáles son tus inquietudes? ¿Cuáles son tus anhelos? ¿Tus objetivos “sanos” y no tan “sanos”? ¿Sientes paz en tu vida? ¿Sientes que estás donde tienes que estar? ¿Sientes que te estás entregando a la vida? ¿Sientes que vives desde la autenticidad, que vives en coherencia y alineado con lo que eres? ¿O algo algo que te inquieta? ¿Hay algo que se lleva tu atención y tu energía en el día de hoy?
lunes, 30 de octubre de 2017

Entrevista a Chökyi Nyima Rimpoché

La Vanguardia

Chökyi Nyima Rimpoché, monje y maestro de budismo tibetano en Nepal
Tengo 64 años. Nací en una aldea de Tíbet y vivo en Nepal. Soy monje budista y coordino siete monasterios. Soy célibe. ¿ Política? Si el gobernante fuese bondadoso, no cometería injusticias. ¿ Dios? El salvador eres tú, está en ti. China fue budista en el pasado y volverá a ser budista
Es un prestigioso maestro de budismo tibetano y ha venido a impartir enseñanzas en la Casa del Tibet de Barcelona. Me cuenta su historia con detalle y me dice: “Tú ya la resumirás”. Insiste en su objetivo de compartir con los nepalíes todo lo que los monjes tengan, sobre todo desde el terremoto. Entiendo enseguida que la bondad es la máxima expresión de la inteligencia: el vínculo entre monjes y pueblo será indestructible. Aquí... no aprendemos. Aprovecho para preguntarle por la cabeza rapada de los monjes budistas: “Es lo más cómodo”, ríe. Y por la desaparecida monarquía nepalí: “Ahora el pueblo la añora, viendo lo corruptos que son los gobernantes que la han sucedido”. Ay.

Qué tal por Nepal?
Recuperándonos del terremoto, ayudando a la gente.
¿Los monjes ayudan?
Tras el terremoto, ordené abrir las puertas de mis monasterios.
¿Sus monasterios?
Coordino siete monasterios de budismo tibetano en Nepal, en los que formamos ahora mismo a unos 300 estudiantes, meditadores, futuros monjes...
Abrió las puertas, dice.
Les dije a mis monjes y monjas que abriesen a todo el mundo nuestras cocinas, nuestros baños, nuestros dormitorios, y montamos hospitales de campaña...
La gente ahora debe de venerarlos...
Es lo que debíamos hacer. Conseguí montar casas para 30 familias en una aldea remota, y luego vino el presidente de Nepal a apuntarse la medalla, ja ja...
Los políticos son así.
La única política justa será la basada en la bondad. Un político bondadoso, que ame al otro, jamás será injusto ni corrupto.
¿Esto enseña en sus monasterios?
Sí. Hablé hace poco con mi exalum-no Jon Kabat-Zinn, que se basó en la meditación budista para crear el mindfulness...
La conciencia o atención plena.
Le dije: si la atención plena se emplea hoy para ganar competiciones deportivas, disparar mejor, producir más beneficios..., ¿no es malbaratarla?
¿Qué dijo Kabat-Zinn?
Que se planteaba lo mismo, pero que el éxito del mindfulness ya se le había escapado de las manos, que ya no podía controlarlo.
¿Y qué le dijo usted?
Más que mindfulness (conciencia plena), toca enseñar kindfulness: bondad plena.
¿Bondad plena?
La bondad es la base de todo. Voy a decirle algo muy útil para vivir más sabiamente...
Le escucho.
Primero, calma: sin calma, no hay claridad mental ni bondad.
Calma.
Y sin bondad, no hay felicidad ni salud.
Bondad.
Y la bondad consiste en querer lo mejor para el otro, regocijarte de sus éxitos y felicidad.
Por aquí somos bastante envidiosillos...
No seréis felices, pues. Voy a recordarte las tres causas de la infelicidad...
A ver.
Una, no apreciar lo que tienes. Dos, llevarte mal con otro. Tres, envidiar el éxito de otro.
Entonces, para ser feliz...
Alégrate de lo que tienes, sea lo que sea. Pide disculpas y reconcíliate. Y regocíjate del éxito de los demás.
¿Así seré feliz?
Claro, verás que la felicidad se multiplica en ti. ¿O prefieres vivir enojado, tenso, enfermo? Es que la felicidad procura salud.
¿Están los nepalíes mejor predispuestos para la felicidad que yo?
Son muy espirituales... Le daba una manta a uno... ¡y se preocupaba de si la tenía también su vecino! He visto cómo se ensancha su corazón en los momentos duros. Todo lo comparten. ¡Qué lección me han dado!
Y eso que usted es monje budista...
Cada año imparto clases a Richard Gere, Daniel Goleman, Cher..., y les digo esto: sin bondad no hay nada bueno ni valioso, ni familia, ni sociedad, ni mundo.
¿Qué les enseñaría a los jóvenes occidentales?
Que todos somos valiosos por igual, tengamos lo que tengamos. Y aprended a estar satisfechos y contentos, sea lo que sea lo que tengáis. Y respetaos a vosotros mismos.
¿Cómo era usted de joven?
Arrogante, mi madre me enseñó humildad.
¿Cómo es eso?
De muy niño fui elegido como reencarnación de un lama, en mi Tíbet natal, y a los ocho años yo era un monje tratado como un semidiós. Pero mi amada madre me tomaba de la mano y me susurraba: “Hijo, no vayas a creerte que eres más que nadie”.
Buena lección.
Otra fue la invasión china, que nos obligó a los monjes a huir entre disparos, templos incendiados, persecuciones...
¿Lo da por bien empleado?
Aprendí que nunca estás arriba para siempre ni abajo para siempre. Sufrimos mucho, sin dinero, sin comida, sin papeles, atravesando montañas, mis padres y yo... Y nos instalamos en Nepal.
¿Por qué Nepal?
Sabíamos que había lugares sagrados importantes, y queríamos preservar ahí el budismo tibetano, ya que en Tíbet se perdía...
¿Y lo ha conseguido?
Sí: enseño budismo tibetano en monasterios nepalíes.
¿Y cómo está el budismo en Tíbet?
Mejorando. Y cada día hay más chinos atraídos por el budismo: China fue budista en el pasado, y volverá a serlo en el futuro.
Qué paradoja: quisieron conquistarles y acabarán conquistados.
A China la salvará el budismo. Es un país con tantos desequilibrios, personas muy ricas y muy pobres, unas instruidas y otras analfabetas..., que sólo el budismo podrá insuflarle el equilibrio necesario para sobrevivir.
domingo, 29 de octubre de 2017

Bienvenido
al mundo

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Me acaban de comunicar el nacimiento de un nuevo ser. Lo primero que me sale es sonreír por la alegría y darle la bienvenida a este mundo. Sinceramente.
Luego, cuando observo su carita en la fotografía, con los ojos y los puños cerrados, y ajeno a cuanto le rodea, me da por pensar que llega en un momento bastante convulso. Con media península ardiendo en llamas físicas y la otra media bajo ardores independentistas; con casi trece millones de españoles sobreviviendo en el umbral de la pobreza; con un ambiente generalizado de desánimo y falta de perspectivas; con un mundo enfermo… dan ganas de no abrir los ojos.
Pero ¿quién sabe si este niño que hoy llega a nuestro mundo puede ser una pieza clave en él, de forma que ayude a su desarrollo y a su crecimiento? ¿Quién puede hoy vaticinar algo de esta vida, observando su fragilidad?
Lo maravilloso de vivir es la sorpresa.
Sabemos cómo llegamos al mundo pero no cómo acaba nuestro paso por él. La Historia está llena de ejemplos de vidas duras, que iniciaron sus primeros pasos llenas de dificultades y obstáculos, y que llegaron a destacar en campos tan dispares como la música o la ciencia o la literatura. Vidas que con su ejemplo y con su lucha lograron cambiar cosas, mejorar la que encontraron, facilitar la de todos.
Por eso, cuando alguien nace, nacen con él la esperanza y un sinfín de posibilidades a desarrollar. No sabemos lo que dará de sí su vida, si será larga o corta, si fructífera o infructuosa, si alegre o triste… Pero sabemos que alguien nuevo llega y puede que sea un motor de cambio. Hay que hacerle sitio.
sábado, 28 de octubre de 2017

Para todos los voluntarios




A todos los voluntarios
A todos los hombre y mujeres buenos que abundan por doquier
A quienes dedican parte de su tiempo a los demás
A todos los que quieran escuchar
A quien esté dispuesto a compartir...
viernes, 27 de octubre de 2017

Envidia




Todos sabemos el daño que nos hace
Y aún así, cuántas veces caemos en la envidia.
Frente a la envidia ofrécete, date, ama. Porque los demás también cuentan.
jueves, 26 de octubre de 2017

La verdad no cabe en la mente

Enrique Martínez Lozano


Los sabios han hablado de dos modos de conocer: conocimiento-representación versus re-conocimiento; conocimiento por análisis y reflexión versus conocimiento por identidad. En el primer caso hablaríamos de modelo mental de conocer; en el segundo, de modelo no-dual.
El primero de esos modelos funciona admirablemente en el mundo de los objetos pero, aun reconociendo que nos dota de una imprescindible razón crítica, se muestra radicalmente incapaz de acceder a la verdad.
La verdad no “cabe” en la mente. De ahí que el acceso a aquella requiera aprender a silenciar esta. Lo cual se logra cuando aprendemos a pasar del pensar al atender. Si el primer modelo se rige por el pensamiento, el segundo únicamente se activa gracias a –y a través de– la atención. 
Tal como escribe Marià Corbí, “quien silencia la lectura de sujetos y objetos [podríamos decir: quien silencia el pensamiento y permanece en la atención desnuda] se encuentra con Eso no-dos que todo es. El camino del silencio es el camino hacia la verdad”.
Y concluye: “La noción de conocimiento silencioso es una noción clave para comprender las tradiciones religiosas del pasado en su diversidad y en su unidad”. Por lo que se refiere a la tradición cristiana, nos vienen inmediatamente al recuerdo los nombres del Maestro Eckhart, el anónimo autor de La Nube del no-saber en el siglo XIV, Juan de la Cruz, Miguel de Molinos…
En el paso del modelo mental al modelo no-dual se resuelve la paradoja: la verdad no puede ser pensada –jamás cabrá en la mente–, pero se la conoce cuando se la es. Y se es uno con ella cuando se descubre aquel Fondo del que hablaba el citado Maestro Eckhart, que es el mismo Fondo de todo lo que es.
Hablamos, entonces, de un re-conocimiento (de lo que somos) o de un conocimiento por identidad: conocemos algo porque ya lo somos. ¿Cómo no recordar aquí aquellas admirables palabras, llenas de la más genuina sabiduría, que dijera el místico cristiano Angelus Silesius en el siglo XVII?: “Qué sea Dios, lo ignoramos…; es lo que ni tú ni yo ni ninguna criatura ha sabido jamás antes de haberse convertido en lo que Él es”. 
Esto no significa demonizar la mente ni negar el ego –entendido ahora como el centro psíquico que regula la vida mental y emocional de la persona–, sino dejar de identificarnos con ellos. El ego, la necesidad y la dualidad son formas también de Eso no-dual. El ego no está amenazado como función de vida; está amenazada únicamente la interpretación que hace de sí mismo como entidad separada. No es obstáculo el ego, sino el hecho de identificarse con él.
La matización anterior me lleva a insistir en algo que, con demasiada frecuencia, se ignora o descuida, tanto por quienes se posicionan a favor de la no-dualidad como por quienes lo hacen en contra. Me refiero a lo siguiente: se suele hablar de “no-dualidad” como si fuese lo opuesto a “dualidad”. Sin embargo, en la vivencia no-dual se aprecia nítidamente que no es así; tal contraposición es fruto solo de la mente que, debido a su naturaleza dual, no puede hacerlo de otro modo. Aquí se percibe la diferencia que hay entre la vivencia no-dual y la no-dualidad pensada, o si se prefiere, entre la vivencia y el concepto.
Quien lo ha visto, sabe bien que la no-dualidad no conoce opuesto: abraza también a la dualidad, que emerge en su seno. Y en ello reside la belleza de la Realidad: es tan abierta que permite lecturas diferentes, siendo todas ellas “expresiones” o formas que se despliegan de Eso no-dual original y originante. “Verdadero” o “falso”, “bueno” o “malo” son solo etiquetas mentales que tienen su valor dentro del propio nivel mental, pero que carecen de significado cuando se mira desde la no-dualidad, ya que todo ello no es sino un “disfraz” más que Eso no-dual adquiere.
El modelo no-dual que, como decía, está cobrando cada vez más relevancia en campos bien diferentes del saber, no tiene nada que ver con la idea que muchos de sus críticos transmiten sobre él; de la misma manera que la vivencia no-dual no tiene nada que ver con el concepto de no-dualidad. Por mi parte, estoy convencido de que nos hallamos en la emergencia de lo que bien podría denominarse la revolución de la no-dualidad que –junto con la revolución cuántica y la revolución neurocientífica (no me parece casualidad que hayan emergido prácticamente de un modo simultáneo, junto igualmente con la llamada teoría transpersonal)– va a suponer una trasformación radical en nuestro modo de comprendernos y de comprender la realidad, con todas las consecuencias que de ahí se derivan.
miércoles, 25 de octubre de 2017

La muerte
de Iván Ilich

Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


Es el título de la obra de León Tolstoi, publicada en 1866, donde el autor narra la patografía de Ivan Ilich, desde el inicio de su enfermedad hasta la muerte. Es un bello retrato psicológico de las diferentes fases que el ser humano va pasando desde el diagnóstico mortal hasta el “morirse”. Es también uno de los libros que han dejado huella en mi vida y que leí hace muchos años. Es recomendable para todos aquellos que estén en un proceso de duelo por la enfermedad mortal de un familiar o de sí mismos. Lo puedes encontrar en Google, está en PDF.
En síntesis, podemos decir, que Iván Ilich es un hombre meticuloso, cumplidor de su deber y respetuoso con sus superiores, que no sabe asumir el fracaso profesional, que le conduce a un grave estado depresivo, compensado después con una hiperactividad y una alegría exuberante. Pero esta alegría no le satisface, y es curiosamente a través de la enfermedad y del enfrentamiento con su propia muerte donde encontrará la paz. León Tolstoi describe de forma magistral las diferentes “posiciones” por las que puede pasar todo enfermo: negación, creencia en un ser superior, el trabajo maníaco o la creencia en el poder de la medicina, etc.
Como síntesis podemos afirmar que para León Tolstoi la única forma válida de enfrentarse con la muerte es la aceptación de la propia vida y la preocupación por los demás. Ni el sentirse original, ni siquiera la creencia de un salvador calma la angustia ante la propia muerte. De hecho Iván Ilich recibe al sacerdote y recibe el sacramento del perdón  poco antes de la muerte y solo le sirve de unos momentos de paz y sosiego. Pero no es suficiente. Hay que dar un paso más.
De hecho Iván Ilich se da cuenta que está muriendo de mala manera porque ha vivido de mala manera: egoístamente, olvidándose de los suyos, preocupándose de las cosas (el dinero, el trabajo, etc.). En terminología de Heidegger había llevado una “vida inauténtica”. Sin embargo, la vida auténtica es encontrar el sentido a la vida, incluso en esos momentos finales.
Por esto, Iván Ilich rectifica en el último instante: “de pronto vio con claridad  lo que le acongojaba… le daban pena los demás; debía hacer algo para que los otros no sufrieran. Había que librar a los demás y librarse  a sí mismo de aquellos sufrimientos” (Tolstoi, 1983)
Es decir, de pronto se hace la luz en su espíritu: piensa en su mujer y en su hijo, tiene lástima de ellos y les hace salir de la habitación pues están sufriendo. Y es ese acto de amor lo que anula su sufrimiento: “se ha terminado la muerte- se dijo-. Ya no existe”.  E Iván Ilich  expiró feliz,
Podríamos concluir diciendo que para Tolstoi la solidaridad, la aniquilación del yo egoísta, la preocupación por los demás es lo que en definitiva suprime la angustia a la muerte. La muerte, pues, es vencida por el amor. Según V. Frankl se habría producido un cambio de actitud, que constituye la fuente de paz y felicidad.        
martes, 24 de octubre de 2017

Aprende a flotar sobre tus deseos

Pedro Miguel Lamet

Algunos creyeron que la mejor forma de desapegarse era huir. Simeón el Estilita escogió una columna en el desierto para alejarse del mundo. Pero la cueva y el desierto no privaron a san Antonio de las tentaciones. Nos llevamos con nosotros el saco de los deseos a la calle, al monasterio o a las antípodas de nuestro planeta.

Por eso el camino no es escapar, sino flotar como el pato en la superficie de los deseos. Muchas veces la renuncia ascética origina más deseos, los convierte en asignatura pendiente. Y el teóricamente santo se convierte en una persona con genio inaguantable, o la intachable virgen en una histérica a flor de piel.

El día en que te aceptes con tus deseos, sin pretender responder al “superego” (tu personaje, creado por la educación, la cultura), ese día habrás dado el primer paso.

Vivir sin apego es vivir con todo y sin nada, como de viaje por las cosas, mirando su transparencia, su sabor a más, su índole de trasunto, su perfume efímero, su canto de patria lejana que llama a seguir el camino, sin asir nada, sin anclarse definitivamente en nada. Por otra parte, ¿cómo aniquilar los deseos, que son facetas tan apetecibles de la vida? ¿Valdría la pena vivir sin pasión, sin risas ni lágrimas? ¿No sería mejor incluso sufrir y hasta el desengaño, después de haber gozado y tocado con la punta de los dedos la gran ilusión? Ayuda, para nadar en aguas medias, cambiar las adicciones por preferencias.

Sueñas con tener un piso de tales características. Bien, pones los medios para conseguirlo y, dentro de ti, prefieres esa posesión a no tenerla. Pero si la vida o las circunstancias no te lo permiten, entonces te quedas bien porque tú eres mucho más que tu piso. Y tú solo lo preferías. Además sabes que vendrán otros regalos y satisfacciones, porque el chorro de la vida es inagotable.

No se trata de no desear, sino de flotar sobre los deseos.

domingo, 22 de octubre de 2017

Avanzando a tientas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena
Asusta un poco avanzar a tientas sin saber lo que vamos a encontrar al final del trayecto y sin idea de las sorpresas que nos saldrán al paso mientras lo recorremos. Asusta.
Sin embargo, creo que la mayor parte de las veces que descubrimos y encontramos cosas importantes en la vida, ha sido caminando a tientas, dando un paso tras otro un tanto inseguros, sin apenas agarraderas, basándonos en la intuición y en esa brújula interior que nos dice que vamos en la dirección correcta sin saber muy bien adónde. Pero seguimos… y encontramos. Esta ha sido mi experiencia y la de otros muchos.
Lanzarse a escoger opciones minoritarias, incomprensibles para los más cercanos, dolorosas para algunos y absurdas para otros, nos lleva a un continuo cuestionamiento y a la tentación de renunciar a nuestra propia voz interior. Tratando de escuchar tanto a los que nos rodean, nos desoímos y nos ignoramos, sin ser conscientes del daño que ello nos produce.
Dando vueltas a este tema, llegaron –hace años– hasta mí unas palabras de San Juan de la Cruz que me iluminaron: para ir adonde no sé, tengo que ir por donde no sé.
Cierto es que para avanzar hace falta un objetivo concreto y unos pasos determinados, pero no siempre el objetivo es claro y los pasos seguros. De ahí que la clarividencia que en aquellos momentos me aportó esta frase, hace que me agarre a ella cada vez que me veo de nuevo caminando a tientas.
Tal vez no conozca dónde me lleva la opción escogida en un momento dado, pero sí sé que escuchándome y atendiéndome sabré llegar, aun desconociendo de antemano el camino.
sábado, 21 de octubre de 2017

VIVIR




El jueves recordamos a muchas personas que pasan situaciones de enfermedad y dolor, especialmente con el mal de estos tiempos, el cáncer, y más específicamente, poníamos nuestra atención en quienes vivían un cáncer de mama. Hoy queremos dar un empujón en la autoestima, en la esperanza, en la vida para quienes están pasando momentos difíciles. Y les decimos, con la canción que ayer se dio a conocer, vivir.

viernes, 20 de octubre de 2017

Madurez



A tu ritmo, a tu paso, en tu momento...
Madurar: es un camino de toda la vida...
Porque la vida... es amar.