pero el que recibe nunca debe olvidar
jueves, 31 de mayo de 2018
Ser
miércoles, 30 de mayo de 2018
Qué haces con
lo que te sucede
martes, 29 de mayo de 2018
Simplemente sé
lunes, 28 de mayo de 2018
La comprensión
domingo, 27 de mayo de 2018
Un chute de energía

Conozco a gente que, en determinadas circunstancias y en determinados ambientes, necesita chutarse para estar “a tope”. Incluyo en tal denominación –aunque técnicamente no lo sean– beber unas copas, fumarse hierba, meterse un pico o empastillarse.
Para bien o para mal, yo no he necesitado hasta ahora meterme chutes de ningún tipo. A mí el chute me lo da la energía de las personas con las que estoy y salgo. Algunas más, otras menos, pero en general no puedo quejarme.
De vez en cuando aparece por mi vida algún personaje con una energía especial y eso me da fuerza para una buena temporada. Sólo con verlo, hablar y compartir ratos me doy por muy satisfecha. La sinergia que se crea, la fluida comunicación, el crecimiento que emerge… compensan con creces otros ratos grises.
Son personas que desprenden tanto entusiasmo con lo que hacen, que se entregan tanto a lo que se traen entre manos, que disfrutan tanto de la vida que viven que, necesariamente, contagian el virus del entusiasmo.
Y cuando este virus entra en nuestro organismo, mejor no destruirlo. Mejor cuidarlo y mantenerlo vivo el mayor tiempo posible.
También es verdad que –como chute que es, al fin y al cabo– termina creando cierto grado de adicción y, a veces, me he descubierto anhelando la aparición de un personaje así. La Vida, que casi siempre nos da lo que necesitamos, se encarga de ello.
Así que, como no podía ser de otra forma, agradezco de nuevo estos benditos encuentros que me nutren, me llenan de energía y me regalan plenitud.
sábado, 26 de mayo de 2018
Los que se van

Tristeza, rabia, angustia...cuando alguien se va
viernes, 25 de mayo de 2018
Confianza
jueves, 24 de mayo de 2018
Entrevista a
Sheela Bimstiel

miércoles, 23 de mayo de 2018
Amo a los hombres
Amo a los hombres
martes, 22 de mayo de 2018
La mujer que llegaba tarde a una entrevista
lunes, 21 de mayo de 2018
Soledad / Plenitud
domingo, 20 de mayo de 2018
Fuera de sitio
Coincidiendo. Foto Jesús Aguado.
Con más frecuencia de la que quisiera me siento, muchas veces, fuera de sitio. Sin buscarlas, me veo inmersa en situaciones que no entiendo o no comparto o estoy decididamente en contra.
Esto no tendría mayor importancia si no me encontrara sola en esa posición. O si no se diera tan a menudo. O si lograra entender la situación y me sirviera para avanzar. Pero no es así.
Al contrario.
A pesar de intentar comprender, de intentar empatizar y de enfocar desde diversos ángulos, mi posición sigue siendo muy distinta, y no logro entender determinadas actitudes por más vueltas que dé o más justificaciones que escuche.
¡Ya me gustaría a mí ser más acomodaticia! ¡Ya me gustaría poder cerrar los ojos y la boca y hacer como, aparentemente, hacen otros! ¡Ya me gustaría no hacerme problemas de autenticidad o de coherencia!
Los que han vivido o viven este tipo de sentimiento sabrán de lo que hablo. Entenderán el vacío que esta soledad produce y el desencanto que acarrea ese estar sin estar, ese vivir a medias. Comprenderán la merma de ilusión que supone cada uno de estos contratiempos.
Y es que, al contrario de lo que pueda parecer, sentirse distinta no es algo tan agradable y tan maravilloso. Conlleva, además, un precio –en forma de desgaste personal– bastante alto.
Así que no es de extrañar que cuando estos “raros de difícil encaje” nos encontramos entre nosotros, establezcamos relaciones estables y duraderas, incomprensibles, las más de las veces, a ojos ajenos a los nuestros.
sábado, 19 de mayo de 2018
viernes, 18 de mayo de 2018
Ya lo haré

jueves, 17 de mayo de 2018
Silencio
miércoles, 16 de mayo de 2018
Museo del chocolate de Astorga
martes, 15 de mayo de 2018
Campanas

Permíteme que de nuevo me asome a este rincón para reivindicar las cosas de los pueblines. Y con más motivo en este 15 de mayo que, como bien sabes, se festeja San Isidro Labrador, patrón de los hombres, las mujeres y los niños del campo. Te cuento que el sábado 21 de abril, campanas de toda España y de muchas ciudades europeas se tañeron al mismo tiempo para llamar la atención sobre la preservación y valoración del toque de campanas manual y apoyar una idea de unidad cultural múltiple basada en un patrimonio cultural diverso: inmueble (campanario) mueble (campanas) e inmaterial (el toque manual por campaneros que interpretan diferentes lenguajes sonoros). La iniciativa partió de la Asociación Hispania Nostra con el objetivo de sostener la candidatura ante la UNESCO del reconocimiento del toque de campanas como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
lunes, 14 de mayo de 2018
La confianza
en el infinito
El pequeño urbanita había decidido dedicar la mañana a horadar su pequeño huerto ecológico, situado en un pueblo cercano a la ciudad, donde solía pasar la época estival.
La organización de la mañana era la adecuada: levantarse temprano, la meditación de rigor, desayuno con su mujer y viaje hasta el pueblo en un día soleado del mes de abril.
La mañana pareció torcerse cuando la maquinaria agrícola se negó a arrancar. Es verdad que no era un gran experto en este tipo de aparatos, pero en otras ocasiones lo había conseguido, aunque no sin esfuerzo y sin confusión.
A pesar de la insistencia el roda bato se negó a ser arrancado y aquel hombre mirando el reloj sintió que la mañana entraba en otro ritmo distinto del esperado y que las tareas previstas para preparar aquella tierra necesitada de cariño y atención se demoraban. Decidió coger las antiguas herramientas de labranza: la pala, la azada y la tornadera, hasta que el sudor se hizo tan presente que pedía frecuentes descansos y la labor agraria no salía adelante, se ralentizaba en exceso.
Se sentó en el joven poyo de madera a escuchar los trinos de los pájaros, a sentir el sol y a entrar en conexión con su mundo interior, con esa realidad que algunos llaman Dios, otros armonía o universo y otros no ponen nombre alguno. Puso toda la atención en ese momento como si no hubiera más momentos y ahí dejó plantada su semilla: “Tú sabes que soy un ignorante de este tipo de maquinaria y de otras muchas cosas. Te pido tu luz y tu inteligencia para poder continuar la tarea y horadar esta tierra dura y ácida”. Y lo hizo con la confianza de que iba a obtener respuesta.
La maquinaria estaba perezosa y en nada ayudó a romper con esa dinámica torpe y desagradecida.
Lo primero que pensó el urbanita es que el mundo espiritual necesita tiempo y consciencia y duro trabajo y determinación y que no se puede pretender visitar y situarse en la realidad profunda con unas pocas horas de silencio.
Estando en estos devaneos mentales para tranquilizar su interior apareció un vecino de la localidad, que presto entró en el huerto y se ofreció para arrancar el motor inmóvil. A pesar de su destreza no consiguió provocar el deseado ruido del motor que permanecía mudo.
- Si quieres te traigo mi maquinaria y terminas la tarea
- Gracias, buen hombre, pero se me hace tarde.
Al día siguiente pidió ayuda a quien sabía que podría ayudarle, un hermano de sangre y de labor, que desplazándose hasta el pueblo y el huerto, a base de paciencia, constancia y tesón logró arrancar vida a aquella máquina que parecía ya muerta.
El urbanita terminó aquella tarde la tarea preparada para la mañana anterior, dando gracias al cielo porque sus súplicas habían sido escuchadas.
Moraleja: La Vida siempre escucha, aunque no de la forma que esperamos.
domingo, 13 de mayo de 2018
Lágrimas en soledad
sábado, 12 de mayo de 2018
Humo
viernes, 11 de mayo de 2018
Dependencia/
gratitud
jueves, 10 de mayo de 2018
Kintsugi,
el arte de reparar
miércoles, 9 de mayo de 2018
Lealtad
con uno mismo
Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
martes, 8 de mayo de 2018
Eres la escucha
Eres la silla que se acomoda frente a mi llanto,tú también lloras.Eres sonrisa si yo sonrío,siempre me dices que hay un camino.Que la tristeza no es tan pesadasi con amor va compensada.Eres balanza, el equilibrio,cuando con pedazos llego a la sala.Eres la escucha de mis tormentos,eres la fuente de mi desierto.Cuando las fuerzas desapareceneres el brazo que me sostiene.Eres amable, eres cercana,eres la escucha que calma mi alma.Y cuando siento que estoy rendidaeres la cuerda que siempre agarra.No tengo pena si esto se acaba,eres apoyo que no esperaba.Eres pañuelo que seca mis lágrimas,eres un ángel.Eres humana,no te hace falta ni cielo ni alas.Solo una silla, solo silencio,solo mirada,solo la escucha que me regalas.
lunes, 7 de mayo de 2018
domingo, 6 de mayo de 2018
Flores para mamá

Lo sutil es bello, Jesús Aguado
Tengo en casa un montón de trastos que he ido acumulando a lo largo de varios años de celebración del día de la madre. Algunos están ya deteriorados, inservibles, y otros lo estuvieron siempre. Pero me niego a desprenderme de ellos. Y lo digo yo, que tanto hablo de desapego.
Cada uno de esos “trastos” no me habla de su valor, obviamente. Me habla de quien lo pensó, lo compró, lo diseñó, lo decoró o lo envolvió para mí.
Me hablan de ilusión en los ojos de mis hijas mientras esperaban expectantes a ver cuál era mi reacción. Me hablan del empeño que ponían en acertar. Me hablan del tiempo que dedicaban a buscarlo o a fabricarlo. Me hablan de la forma tan bonita que tenían de personalizarlos, con poemas o dibujos. Me hablan de momentos felices compartidos. Me hablan de amor.
Cuando los miro me lleno de ternura y de agradecimiento por los buenos ratos vividos, por sentirme querida, por tantos detalles que me han hecho feliz todos estos años.
Y, como siempre que llega este día, pienso que tan sólo soy una parte más de ese cordón me dio mi madre y antes mi abuela. Ellas me enseñaron a vivir así. Como yo he enseñado a vivir a mis hijas. Las madres somos eslabones fundamentales en la cadena de transmisión de valores. No sólo damos la vida. Enseñamos a vivirla.
Hoy, todas las madres y las que –sin serlo– ejercen como tales, deberíamos tener una flor en casa. Una simple flor, para recordarnos la sutileza del valor de lo efímero y la grandeza de lo aparentemente insignificante.
sábado, 5 de mayo de 2018
viernes, 4 de mayo de 2018
jueves, 3 de mayo de 2018
Da las gracias
La vida es un camino,con muchos altos,unos, obligados,otros, voluntarios,unos, dulces,otros, amargos,cuenta con ellosy agradécelostodos enseñan.
miércoles, 2 de mayo de 2018
La comprensión. Siempre la comprensión
En el camino espiritual, como en cualquier otra dimensión de nuestra existencia, es habitual que nos topemos con numerosas dificultades. Desde mi experiencia particular, de aquello que me ha tocado vivir hasta ahora, lo poco que he sido capaz de superar con sensación de crecimiento personal ha venido siempre acompañado de momentos de comprensión –una comprensión honda que se regala y que va más allá del mero entendimiento mental–.
martes, 1 de mayo de 2018
Lenguaje positivo

Luis Castellanos es un filósofo e investigador en el campo de la neurociencia que defiende la teoría de los beneficios de emplear un lenguaje positivo. Tiene editado un libro al respecto, ‘La ciencia del lenguaje positivo’ (Paidós) donde explica que el lenguaje, consciente y bien elegido, construye la vida, modela la personalidad y te pone el futuro con viento a favor. Puedes leer este interesante artículo de prensa sobre esta interesante teoría mezclada por investigaciones científicas. https://www.elespanol.com/cultura/libros/20160410/116238492_0.html