El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
Blog
viernes, 31 de mayo de 2019

Autoestima

Julia P.

Hoy quiero compartir mi experiencia como participante en uno de los Talleres de Autoestima del Teléfono de la Esperanza. Me siento muy afortunada, y creo hablar en nombre de mis compañeras y compañeros también, por haber podido disfrutar de semejante oportunidad y, sobre todo, de haberlo hecho con el grupo con el que he tenido la suerte de coincidir.
Nuestros días de reunión durante diez semanas han sido los lunes. El primer día es, en todos los cursos y talleres del Teléfono de la Esperanza, el de presentación: del funcionamiento de la asociación, del del taller, etc. Ese día todas estábamos nerviosas, a la expectativa por saber qué y con quién nos encontraríamos, pensando que sería gente con la que compartiríamos lo más íntimo de nuestro ser; con muchas ganas de empezar, también; y, por parte de algunos (entre los que me incluyo), hasta con un poco de desconfianza: ¿Se nos arreglarían los problemas? ¿Se nos pasaría ese malestar vital que a veces nos sobrevuela? ¿Conseguiríamos confiar más en nosotras mismas? ¿Funcionaría, en definitiva, el curso? Y con las compañeras y compañeros, ¿nos sentiríamos bien, acogidas, respetadas? ¿Nos entenderíamos?
Poco a poco, lunes a lunes, todas estas dudas se fueron disipando. Desde el principio el Taller ha sido un espacio de acogida, amor, respeto y compañía; pero a medida que pasaban las sesiones, los lunes dejaron de ser el inicio de semana cuesta arriba para convertirse en una puerta llena de posibilidades que nos moríamos de curiosidad por abrir. Los lunes devinieron un día especial, de encuentro y escucha de las demás, pero sobre todo de una misma. Un día de descubrimiento, de apertura personal para ir hacia delante y poder crecer. Un día dedicado a conocernos mejor, a homenajearnos.
Creo que algunas de las preguntas que nos hacíamos el primer día no eran las más adecuadas. El curso no puede ser, ni lo pretende, una fórmula para la felicidad instantánea y perpetua, un remedio para nuestros problemas. Pero sin duda alguna, a mí este taller sí me ha servido. Me ha dado herramientas que ya a día de hoy puedo aplicar para afrontar dificultades o situaciones complicadas que se me presentan. Creo conocerme un poquito mejor y, sobre todo, estar preparada para ir aceptando todo aquello que descubro de mí misma. Me escucho, más a menudo, hablándome de forma comprensiva, cariñosa, dándome ánimos en vez de regañándome; tal y como haría con una amiga. Siento renovada mi curiosidad por este mundo maravilloso que nos rodea, aún y el estrés y las obligaciones.
En definitiva, para mí el Taller de Autoestima ha sido una vivencia muy especial, y es sinónimo de amor, confianza y personas valientes.
Gracias de corazón, Maite, por darnos esta oportunidad y gran experiencia.
Gracias compañeras y compañeros por vuestra compañía en este viaje, vuestros ejemplos de valentía y fortaleza, y vuestro calor.
jueves, 30 de mayo de 2019

Gracias





«Acabo de decirte
algo
ridículo
y en respuesta,
tu gloriosa risa.
son estos los días
en los que el sol
se desliza de vuelta
al este
y la luz en el agua
parece que reluce
como nunca antes.
No puedo recordar
cada primavera,
no puedo recordarlo
todo –
¡son muchos años!
¿Son los besos de la mañana
los más dulces
o los de las tardes
o los de los intermediarios?
Todo lo que sé
es que “gracias” debería aparecer
por alguna parte.
Así que, por si acaso
no puedo encontrar
el lugar perfecto–
“Gracias, gracias”».
miércoles, 29 de mayo de 2019

En la inauguración ...

Una mañana de luz

Pablo

… Alguna vez había oído que existía una institución en León llamada Teléfono de la Esperanza, que atendía a través de esta vía, acogía, consolaba, y más etcéteras, a personas que acudían a él en demanda de escucha por una situación de algún tipo de desvalimiento en su camino vital, y, desde el silencio de mi corazón, me sentí, de algún modo, vinculada con esta tan hermosa como necesaria iniciativa. Y, casi de pronto, sin que recuerde quién me puso en contacto con el Teléfono de la Esperanza de León, entré una tarde de otoño en su sede, y me mostraron la oferta de varios cursos a cual más inspirador. Elegí el titulado “Aprender a vivir”. Su duración se prolongó unos meses en convivencia y sintonía con otras personas, sin duda tan necesitadas y anhelantes como yo, de poder avanzar en la “asignatura” siempre inconclusa en mayor o menor grado y de igual título: aprender a vivir, en el camino por el que cada cual discurre cada día.

Gran contenido en los diferentes cuadernillos y en las actividades propuestas por la responsable del taller, con su método de trabajo, verdaderamente novedoso y muy interesante. Van unidas a la condición humana: grandezas y miserias. Aprendemos y, ay, olvidamos estrategias, propuestas, reflexiones, para ver de sanar nuestro interior, pero venimos, por lo general, y con cierta frecuencia, a continuar en el mismo lugar de partida. O no…

Han pasado desde entonces unos años y sigo sintiendo que formo parte de esta maravillosa, admirada y admirable familia del Teléfono. Del Teléfono con mayúscula.

… Y aquella mañana, que da título a estas palabras, nacidas a borbotones de mi corazón, entré en la nueva sede, invitada a su inauguración. Y me invadió la luz. Luz en la estancia y luz que percibí, sin ambages, en todas y en cada de las personas, recepcionistas, de cuya enumeración huyo, porque siempre es un riesgo de olvidos injustos y, digamos, imperdonables, aunque todas ellas han optado por la humildad, que persiguen siempre quienes eligen en la vida “ir al grano”, lejos de ego alguno.

El salón estaba repleto: responsables de este proyecto solidario, voluntarios, socios, simpatizantes, etc., que escuchamos encantados los testimonios de aquellos hombres y mujeres de bien que han hecho suyo un lema que se me ocurre que bien podría concretarse así: lo que somos y lo que tenemos sólo nos pertenece, o debería pertenecernos, una parte, una pequeña parte, la otra, lo demás, les pertenece a los otros y, muy en particular, a los que están necesitados de nuestra solidaridad, de nuestra escucha, de nuestro abrazo, de nuestra mirada acogedora.

Ejemplar y admirable su testimonio.

Quedó patente que la ciudad de León no está sola. El Teléfono está con ella, y su línea abierta, sin tregua alguna.

En este tiempo de aparente comunicación entre unos y otros, con tantos y tan variados medios a nuestra disposición, va a ser que no estamos tan “hablados” y tan escuchados como pudiera parecer. Y, en el fuero interno de muchas personas, de menos y de más edad, subyace una gran soledad y/o una ausencia de rumbo. Y es aquí donde abre su corazón el voluntario, que está al otro lado de la línea, para intentar atenuar el sufrimiento, para conducir, con su escucha, a la luz. Otra vez la luz. Siempre la luz.

… Y no se me ocurre mejor modo de concluir estas líneas que con esta cita del gran Dalai Lama:

“Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás”.

Con gratitud y afecto,

martes, 28 de mayo de 2019

Una experiencia
en Kadampa

Pax Vostrum
Beatriz

Este mes me gustaría compartir contigo mi experiencia en un taller de meditación al que asistí en el centro de Budismo Kadampa en Palma de Mallorca.
Uno de mis días de vacaciones de Semana Santa, por mi curiosidad, afán de conocer y por casualidades no casuales que no te voy a contar para no “enrollarme”, acabé apuntándome a un taller de meditación en dicho centro.
La experiencia fue muy enriquecedora, no solo por las prácticas de mindfulness y meditación que aprendí, sino también por los mensajes que nos transmitió la monja que lo impartía, mensajes que explican porque sufrimos y porqué hacemos sufrir a los demás, y que puedo resumir en estos tres puntos:
- “Yo soy más importante que tú”.  Vivimos queriendo ser más importantes que los demás, queremos tener razón, queremos ser más inteligentes, más sabios, más guapos, más simpáticos, más sociables, más exitosos...
No paramos de compararnos y vivimos con el afán de querer ser los mejores en algo y no de manera saludable.
En muchas ocasiones, por nuestra condición social, nuestra economía, nuestra religión, creencias, trabajo, físico..., nos creemos más importantes y merecedores que los otros..., olvidando mirarnos a los ojos y así darnos cuenta de que todos somos iguales, con las mismas luces y las mismas sombras, con virtudes y defectos...
- “Mi felicidad es más importante que la tuya”. Nos desvivimos por ser felices y conseguir acercarnos al placer y alejarnos del dolor, independientemente de los daños colaterales y de que ello pueda hacer daño a otras personas. Si pensáramos cada vez que hacemos algo las consecuencias que se pueden desencadenar y el daño que podemos estar causando a los otros con nuestros actos..., probablemente dejaríamos de hacer muchas cosas.
- “Soy egoísta y no veo más allá de mí y mi historia personal. Vivo desde el obtener el mayor beneficio y placer en mi vida”. Esta tercera tiene que ver con las dos anteriores. Vivimos en nuestra historia personal, en nuestra realidad, enfocados en nuestro yo y no vemos a nadie más. Se nos olvida mirar al otro, entregar nuestro tiempo al otro, estar presentes para el otro, dejarnos de lado para aportar algo a los demás.
Después del taller, estuvimos hablando un buen rato con Kelsang Rigma (la maestra budista) mientras saboreábamos un té y la experiencia se hizo más enriquecedora si cabe. Nos contó que ella provenía de una familia de Albacete, pudimos ver su lado más humano y entrever que todo lo que predicaba lo hacía desde la práctica continua y el ejemplo.
lunes, 27 de mayo de 2019

Curso de asertividad

Marian


Hacía  varios años que no realizaba ningún curso en el Teléfono de la Esperanza, y  mi interior me pedía que tenia que hacer alguno por todo el beneficio emocional que me han aportado.  Esta vez quería  que me ayudara  a DARME CUENTA de los  fallos que a veces tengo en mis relaciones personales porque las consecuencias  son  dolorosas. De los que impartían me decante por el de ASERTIVIDAD, me pareció el más idóneo en este momento de mi vida, por la finalidad que quería.
El fin de semana de 8-9 y 10 de marzo inicie dicho curso, asistiendo  al seguimiento de seis semanas; una vez por semana y de dos horas de duración, habiendo sido finalizado el 6 de mayo.    
El grupo estuvo formado por 10 personas,  en el desarrollo del mismo  hubo muy buenas vibraciones. Mucha participación. La escucha se desarrolló con  respeto,  enseñanza, confidencialidad, sin emitir juicios, tratando de comenzar o avanzar en el camino que cada uno vimos  que nos encontramos. 
Qué beneficioso es cuando en un  grupo sientes que  la comunicación es de corazón a corazón,  para mí ha sido todo  un regalo. El esfuerzo realizado para poder asistir me ha  compensado con  creces.
Los dos coordinadores nos han dado unas enseñanzas muy claras, concretas,  concisas y con  un gran dosier.
Como siempre he transmitido en otros G.D.P., Talleres y Cursos que he realizado,  para mí el curso ha comenzado desde el día siguiente que lo finalicé.
Brevísimas pinceladas de las enseñanzas recibidas
-  La persona asertiva es la que dice: "NO", sin dañar a los demás.
-  El asertivo es la persona que marca sus límites y defiende sus derechos; está muy ligado a la inteligencia emocional
-  La persona asertiva habla en 1ª persona. Me quiero. Me deseo. Me acepto. Me perdono.....
-  La persona asertiva es la que se siente seguro consigo mismo..
-  Los conflictos entre las personas surgen principalmente de dos actitudes:
- Invadimos el territorio de los demás, o,
- dejamos que los demás  invadan nuestro territorio"
Para finalizar. Mi agradecimiento: a los coordinadores, a mis compis, y a la organización de la O.N.G. Teléfono de la Esperanza para que se sigan realizando los G.D.P, Talleres y Cursos que para mí son de gran valía .
domingo, 26 de mayo de 2019

Necesitaba escuchar

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Necesitaba escuchar eso que tantas veces me digo y repito: “lo que viene, conviene” y lo he escuchado de una persona que, atravesando su crisis, me ha mirado y me lo ha dicho. Y no es teoría ni cuento. Es una afirmación de quien está sufriendo.

Necesitaba escuchar en otra voz distinta a la mía eso de que “la vida tal vez no te da lo que quieres, pero sí lo que necesitas” y mi hija me lo ha hecho llegar sutilmente.

Necesitaba escuchar un “gracias” y lo he recibido en forma superlativa.

A veces necesitamos escuchar nuestras mismas palabras en otros para confirmarnos, para que nos suenen como nuevas y nos las apliquemos sin pensar que son simples mantras de supervivencia.

Creo firmemente que la vida nos da lo que necesitamos para aprender y crecer y que, por cada golpe de dolor, nos ofrece un bálsamo de alivio. Creo que todo tiene un sentido, aunque en ocasiones cueste verlo. Y creo en el poder energético de la palabra gracias (que, por cierto, cada vez se escucha menos).

Cuando nuestras creencias se tambalean y nos hacen dudar, resulta necesario –al menos para mí– que alguien que las comparta nos las recuerde. Y así me ha pasado. Tratando de analizar y de encontrar sentido a los últimos acontecimientos que he vivido, he escuchado lo que necesitaba, a modo de campanillas que reclaman la atención. Aunque aún no alcance a ver el sentido último, el sonido de las campanillas me invita a confiar.

Y así, confiando, probablemente me llegará lo que espero escuchar. Y si no me llega, señal de que no lo necesito.

sábado, 25 de mayo de 2019

Entrevista a
Rafael Santandreu

Diario de León, mayo de 2019
«Solo los neuróticos reducen el mundo
a amigos o enemigos»


El televisivo psicólogo Rafael Santandreu ofrece hoy una charla en León a propósito de la publicación de su nuevo libro Nada es tan terrible, que recopila herramientas de la psicología cognitiva. Santandreu recibió numerosas críticas en twitter por decir el año pasado que enviaba «rayos de amor» a Hitler.
—Viene a León a presentar el libro ‘Nada es tan terrible’, pero a lo mejor se encuentra con una audiencia no muy receptiva. Usted ha dicho que hay que amar a Hitler y ha llamado ‘locuelo’ al asesino de Diana Quer. Si piensa así ¿cómo cree que se tomarán el título de su libro las víctimas de la Manada, de violencias sexuales o asesinatos?
—Todos somos capaces del mayor bien y del mayor mal. Los alemanes de la II Guerra Mundial eran personas iguales que tú y yo, pero se contagiaron de la locura del egoísmo extremo. Yo he visto muchos casos de delincuentes transformados por la fuerza del amor. Esa es la apuesta de la no violencia de Gandhi que yo secundo.
—¿Y cómo se curan los menores que sufren acoso y abusos sexuales?
—La psicología ayuda desde hace décadas a personas que han sufrido abusos y la vía de curación está en el amor y una mirada espiritual de la vida; no en la venganza y el rencor.
—Cree que no es «terrible» que las personas huyan de sus países, las maten, mueran ahogadas en el Mediterráneo y vivan el rechazo por racismo.
—Las personas más fuertes y felices optan por no calificar de «terrible» casi ninguna situación. Stephen Hawking, el científico en silla de ruedas, era uno de ellos: él decía que su parálisis extrema no era un gran problema. Su filosofía era concentrarse en las cosas maravillosas que sí podía hacer.
—¿No cree que los libros de autoayuda han perdido tirón?
—A mí no me gustan los libros de autoayuda; creo que el 95% son muy malos. Pero sí hay algunos que son joyas como por ejemplo: Dejar de fumar es fácil si sabes cómo, del británico Allen Carr. Millones de personas han dejado el tabaco sin «mono», incluso disfrutando del proceso.
—¿Por qué su libro es distinto a los otros de autoayuda? ¿cómo destapar a los farsantes?
—Yo aconsejo acudir a profesionales del tema y que practiquen terapias avaladas por estudios serios. La terapia cognitiva que yo practico dispone de más de 2.000 estudios publicados en revistas científicas. Es más eficaz que cualquier psicofármaco del mercado.
—Usted sostiene que hay que esforzarse mucho para caer en una depresión, pero la depresión es un trastorno mental fuerte que padecen 350 millones de personas en el mundo. ¿Cree que estas 350 millones de personas quieren estar deprimidas?, que no es lo mismo que estar triste.
—Por supuesto que no lo desean. Pero, sin darse cuenta, ponen en marcha un diálogo interior que les lleva a la depresión. Lo han hecho durante años y de ahí, su estado actual. Hay que mostrarles qué es lo que hacen mal y ayudarles a tener otra filosofía de vida.
—¿Entonces solo los fuertes son felices?
—Hay que ser fuerte o inteligente a nivel emocional. Lo cual pasa por tener pocas necesidades: saber que lo esencial es amar la vida y a los demás; no presionarse nunca, no sobreexigirse, saber perdonar...
—Pero lo hacemos mal. La sociedad está muy medicalizada.
—Hay mucha gente adicta a los ansiolíticos y esto en sí, es un problema de salud pública. En mi consulta ayudamos a muchísimas personas a desengancharse de ellos. Cuando los dejan, recuperan su capacidad de disfrutar de la vida, la seguridad personal y el auto respeto.
—¿Puede usted contar algún trauma que haya superado con las técnicas que defiende en su libro?
—A los veintiocho años, estaba muy descontento de mi vida y de mi entorno; me quejaba continuamente y no era feliz. La psicología cognitiva me volteó la mente y, desde entonces, estoy en la mejor etapa de mi vida.
—¿Cree que esta sociedad tan conectada es más débil mentalmente que la de nuestros abuelos?
—Tenemos la enfermedad de la «necesititis» que ellos apenas conocían. La necesititis es el precursor de la ansiedad y la depresión. Es la creencia de que necesitas mucho para estar bien: ser guapo, extrovertido, delgado, tener estudios, pareja, un piso en propiedad... y 10.000 cosas más. Y como falles en una sola de ellas: ¡eres un gusano!
—¿Qué pueden hacer las familias para que los hijos sean mentalmente fuertes y asertivos?
—Tienen que transmitirles, poco a poco, las bases filosóficas de las personas fuertes: que necesitan muy poco para estar bien; que la principal cualidad de las personas es la capacidad de amar; que podemos disfrutar de todo: también del trabajo y el esfuerzo.
—Acabamos de pasar unas elecciones y hemos visto debates broncos, toscos y llenos de insultos. ¿Por qué cree que pasa esto?
—La política siempre será un reflejo de la sociedad, aunque nosotros no lo veamos. ¿Acaso la gente no se pelea en familia, en el trabajo? La única manera de cambiar hacia el amor y la cooperación es que dejemos de criticar a los demás y nos ocupemos de nosotros mismos en primer lugar.
—¿Funcionan los mensajes del miedo?
—Puedes obtener cosas mediante el miedo, pero al precio de neurotizarte tú mismo y a los demás. Es mucho mejor no tenerle miedo a nada y sólo perseguir objetivos de la ilusión, el amor y la alegría.
—¿Nos sentimos más seguros si tenemos identificado a un enemigo?
—Sólo los neuróticos viven en un mundo de blanco y negro, de amigos/enemigos, de bien y mal radical. Las personas más sanas analizan los fenómenos con calma y ven que suele haber muchos factores en juego: estudian esa complejidad y proponen soluciones creativas y positivas.
—¿Por qué hay personas que tienen miedo a lo diferente?
—El miedo es invasivo, se contagia a las distintas esferas de la vida. El amor también. Si eliminas tus temores y cultivas el amor, verás lo diferente como excitante e interesante. Si cultivas el temor, lo verás como potencial amenaza.
—¿Por qué cree que los extremismos políticos ganan adeptos en el mundo y también en España?
—Las explicaciones populistas siempre serán atractivas porque son reduccionistas, fáciles de entender y prometen soluciones instantáneas. Sólo elevando el nivel educativo podemos combatirlas.
—¿Cree que todos podemos tener comportamientos tóxicos para otras personas?
—Al contrario. Nadie puede hacerte daño si tú no te dejas afectar por ello. Además, la mayoría son chorradas, niñerías sin importancia. Para ser fuerte y feliz tienes que estar por encima de eso.
—¿Cómo protegernos de las personas que quieren boicotear nuestros logros?
—Entendiendo que esas personas están neuróticas, enfermas. Déjalo estar; tú sigue a lo tuyo con ilusión y alegría.
—¿Cree que es saludable cambiar de opinión?
—Claro. Por ejemplo, la gente criticó equivocadamente a Jorge Vestringe, político del Partido Popular, que luego se convirtió en adalid de la izquierda. Vestringe sólo demostró que es una de las personas más inteligentes de este país.
viernes, 24 de mayo de 2019

Un calor humano inigualable

Carmen C.

Quiero hablaros del grupo de Autoestima en el que he participado recientemente. Yo apenas conocía el Teléfono de la Esperanza, sólo había oído hablar  de él   a algunas  personas y había visto anuncios en prensa. Llegué de la mano de una compañera y amiga, cuando yo estaba viviendo un momento delicado en mi vida. Cuando me presentó a su directora y me ofreció hacer el curso de autoestima, yo, la verdad, creía que ese no era mi problema o que al menos no era lo que yo  más necesitaba, pero acepté y me integré en un grupo bajo la dirección de una gran mujer,  Maite, que sabe escuchar, motivar y hacer que cada uno reflexione.
El grupo era muy heterogéneo, gente de diferentes edades y con muy distintas trayectorias vitales, eso fue lo más enriquecedor, el ver otras realidades, el salir de mi zona de confort, el escuchar sus vivencias me hizo reflexionar y descubrí en mí muchos puntos débiles que desconocía, a  la  vez que entre todos trabajábamos  la mejor forma   de superarnos .
Ha sido  una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido por la conexión que se estableció entre todos nosotros al trabajar sobre diferentes aspectos. Todos los del grupo intentábamos ayudarnos y se creó un clima de colaboración estupendo en el que todos tratamos de  aportar y ser un apoyo para los demás. Los textos con los que trabajábamos están muy bien estructurados y son muy útiles.
A mi entender, lo que me removió fue el contacto con otras realidades, el afán de superación de todos, el vínculo que se creó entre todos los integrantes del grupo, la confianza y la empatía que se respiraba en las reuniones  y la inestimable ayuda de Maite que nos llevaba  a pensar, reflexionar e  indagar dentro de cada uno de nosotros, tan distintos y en el fondo tan iguales.
Para mí ha sido una experiencia estupenda en la que he sentido  un calor humano inigualable y  que me aportó  muchos  recursos  para intentar superar  infinidad de puntos  débiles de mi personalidad. Muchas gracias compañeros, muchas gracias Maite, siempre estaréis en mi corazón.
jueves, 23 de mayo de 2019

Claves para aprender a disfrutar

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


La vida intrauterina  es el paradigma de la situación placentera por antonomasia: no existen necesidades, ni dolor, ni normas. Es un paraíso  donde no aparece el frío, ni el calor, ni el hambre, ni el miedo por el futuro. Todo es placer. Pero es un Edén que finaliza con el nacimiento. Es más: es necesario que termine, pues de lo contrario se produciría el caos y la muerte. Es como si la misma naturaleza pusiera cota  y límites al propio placer biológico. El mensaje es: la satisfacción no es total ni eterna.
Los primeros meses de vida del niño son como un remedo por conseguir ese estado placentero que se ha perdido con el nacimiento: el bebé quiere satisfacer sus necesidades (de calor, alimento, caricias, etc.) en el momento  mismo que se producen, de lo contrario se manifiesta su malestar a través del llanto. Un salto cualitativo en el desarrollo del niño se produce cuando este toma conciencia de que  sus deseos y fantasías no pueden ser saciados en el instante que se producen. Saber esperar y admitir las limitaciones del otro, son  características de la persona adulta.
Así, podemos afirmar que la persona madura es aquella que sabe conjugar el principio del placer (el deseo) con el principio de realidad (las limitaciones y posibilidades propias y del entorno). Un buen crecimiento psicológico se produce cuando somos capaces de armonizar las exigencias del principio de placer con las  limitaciones del principio de realidad. No podemos siempre disfrutar de lo que queremos  y en el mismo instante que lo deseamos. Es una de las condiciones inherentes a nuestra propia condición de seres finitos. Somos limitados incluso en la misma  forma de disfrutar: gota a gota y con el temor de que "esa" sea la última.           
El placer-displacer es el movimiento por el que discurre toda la vida humana. Es mas, en muchas ocasiones, el gran objetivo de la persona no es gozar, sino no sufrir. Es decir, siempre pretendemos que la angustia y el sufrimiento estén bajo mínimos, pues ya sabemos que el goce completo es imposible de conseguir... al menos  en esta vida.
Claves
La salud mental, y el auténtico placer se consigue, según indica el psicoanálisis cuando se armonizan las tres fuentes de energía: el ello, el yo y el superyo. Es una forma de que "jinete y caballo" (en el símil freudiano) cabalguen sin que se produzca una caída o vaya demasiado despacio.
¿Cómo conseguir esto? Los primeros años de la vida del niño son fundamentales. A través de las `figuras importantes de esos años (padres y profesores) podemos ir construyendo los cimientos para que después el adulto sepa disfrutar, de forma adecuada, de toda su capacidad de  gozar. He aquí algunas pistas para lograrlo:
  • En los primeros años de la vida debemos favorecer el desarrollo del ello, evitando su represión y permitiendo la verbalización de todos los sentimientos. Es un error educar en un ambiente en que solamente se puede decir "lo bueno”: "me siento bien", "te quiero mucho", "eres muy agradable" ... Por el contrario, se castiga y se  reprocha todo lo que huela a odio, rencor, envidia, agresividad. "Esas cosas no se pueden decir", solemos repetir. Es cierto que no puede haber una libertad de acción (hacer lo que uno quiera y cuando quiera), pero sí una libertad de sentir y de expresar, a través de la palabra. Lo negativo no es sentir... rabia, por ejemplo; lo negativo es no saber canalizar ese sentimiento  hacia conductas y acciones que favorezcan el crecimiento psicológico del individuo.
  • Gozar no es negativo, siempre y cuando no interfiera los derechos de los demás. Al igual que el bebé desea neutralizar el incremento de displacer (sed, sueño, hambre, etc.), también el adulto es muy sensible a la angustia, desvalorización de los demás, etc. En este segundo supuesto la satisfacción no siempre puede ser inmediata (como en el bebé), pero si procurar compensar, de alguna manera,  esa carencia y siempre respetando el derecho del otro.
  • La necesidad de sublimación. En muchas ocasiones debemos aprender a canalizar (no reprimir)  los “sentimientos negativos “(agresividad, odio, etc.) a través de acciones que favorezcan el desarrollo del individuo: el deporte, la cultura, los hobby, etc. son algunas de la posibles vías.
Final
Siempre puede surgir una pregunta: ¿cómo distinguiremos que es lo bueno en el placer, de lo que no es bueno? He aquí como contesta Gibran Jalil Gibran, en El Profeta: “Id  a vuestros campos, y a vuestros jardines y aprenderéis, que para la abeja, el placer consiste en libar miel de la flor, mas es también un placer para la flor entregar su néctar a la abeja. Pues para la abeja, una flor es fuente de vida y para la flor, una abeja es un mensajero de amor, y para ambas, abeja y flor, el dar y recibir placer constituye una necesidad y un éxtasis”.
Mi deseo, queridos lectores, es que en vuestras vidas seáis como las flores y las abejas: capaces para dar y recibir placer. Esa es la clave que favorece el crecimiento psicológico  de la persona.
miércoles, 22 de mayo de 2019

He vuelto

Valentín Turrado

He vuelto a abrir los labios
y a saborear el beso amarillo de la primavera,
a escuchar el croar de las ranas
en una fiesta  cercana que parece no tener fin,
a ver caminar al colirrojo tizón por la tierra recién levantada
buscando lombrices perezosas,
a sentir el olor envolvente
de la hierba recién cortada y  del romero florecido,
a embobarme con las abejas haciendo el amor
de cama en cama, de flor en flor,
a sonreír a los surcos de mi humilde huerto
y a sentarme a contemplar en mi poyo de madera cómo amamanta la vida
con los pechos suaves de la lluvia y el calor,
a observar a la gata silenciosa que pasa a mi lado
esperando encontrar una espina de pescado en su comedor de verano,
y a las hormigas ordenadas, con su fruto a cuestas, camino de  casa.
He vuelto a sentir algo dentro,
algo que estaba invernado,
ágil como un saltamontes interior,
una especie de alegría virgen y con rocío
y una brisa acariciando la cara
de serena  felicidad
y los ojos se me llenaron de luz,
sin pensar en nada.
martes, 21 de mayo de 2019

Cómo reclamar una indemnización tras un accidente de tráfico

Tu abogada al teléfono
Mª. Loreto Castro Sánchez


Desgraciadamente los accidentes de tráfico, graves o leves, están a la orden día. Vamos a indicar brevemente los pasos a seguir para poder reclamar por los daños y las lesiones producidas en los casos en que el conductor del vehículo contrario sea el causante del mismo, o si se es pasajero de cualquiera de los vehículos involucrados.
En cuanto suceda el accidente, si es leve, resulta fundamental rellenar el parte amistoso indicando las circunstancias del accidente (incluso dibujando un croquis de la maniobra), los datos de las personas, compañías aseguradoras y vehículos intervinientes y los daños sufridos; o, en caso de no estar ambos conductores de acuerdo en cómo se ha producido y quién es el responsable, llamar a las autoridades (Policía o Guardia Civil) a fin de que los agentes levanten atestado. También es necesario recabar los datos de posibles testigos por si fuera precisa su declaración en juicio, y resulta muy conveniente hacer fotografías del lugar de los hechos, de la situación de los vehículos y de los daños ocasionados.
En caso de sufrir lesiones, aunque parezcan mínimas en ese momento (los síntomas de algunas lesiones provocadas por un accidente de tráfico aparecen al cabo de unos días), y de no considerarse necesario llamar a una ambulancia, es importante acudir lo antes posible a un servicio de urgencias médicas a fin de obtener un informe de asistencia sanitaria que recoja todas las lesiones, dado que es imprescindible acreditar que éstas son consecuencia del accidente, que existe “nexo causal”.
Asimismo, es necesario comunicar el siniestro a la compañía aseguradora propia en el plazo máximo de 7 días.
Las pólizas de seguros de automóvil contienen la cobertura de asistencia jurídica, poniendo abogado y procurador en su caso a disposición del asegurado, pero también comprende siempre dicha cobertura el derecho a designar abogado y procurador de libre elección (siempre más independiente), abonando la compañía la totalidad de sus honorarios en la gran mayoría de los casos.
Además de los daños del vehículo y la indemnización por las lesiones, también cabe reclamar los gastos derivados del accidente, como medicamentos, prótesis, rehabilitación privada, transporte, etc. Por ello hay que conservar todos los tickets y facturas.
En caso de atropello de peatones es preciso comprobar si la póliza del seguro de hogar contiene la cobertura de reclamación de los daños ocasionados, dado que es frecuente en este tipo de seguros y en muchas ocasiones no se utiliza por desconocimiento.
Es preciso tener en cuenta que el plazo para reclamar es de un año, aunque si existen lesiones no se iniciará el cómputo en la fecha del accidente, sino en la de su estabilización.
En cuanto al procedimiento a seguir para la reclamación, hasta la reforma del Código Penal en 2015 el cauce habitual en caso de existencia de daños personales era acudir a esta jurisdicción penal presentando denuncia y seguidamente el Médico Forense, tras examinar a los lesionados, emitía (de forma gratuita) informe al respecto, con lo que en la mayoría de las ocasiones se alcanzaba un acuerdo calculando la indemnización en función del mismo y finalizaba el pleito. De no estar conformes con su valoración, era preciso pagar a un médico privado a fin de que elaborase un informe pericial -con menos credibilidad para el juzgador que el imparcial Médico Forense- y se celebraba juicio, normalmente de faltas.
Actualmente, tras la despenalización de las faltas, la gran mayoría de los accidentes de tráfico se ventilan en la vía civil. La Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, en su reforma del mismo año 2015  (artículo 7),  introdujo la obligación de presentar una reclamación previa extrajudicial a la aseguradora contraria. Esta dispone de tres meses para contestar mediante una “oferta motivada” o una “respuesta motivada”, poniendo en conocimiento de la víctima si reconoce o no la existencia de nexo causal entre accidente y lesiones, o la existencia de estas, o hace una valoración de las mismas ofreciendo en este caso una cantidad en concepto de indemnización. De no estar conformes con dicha cantidad, o si transcurrido el plazo no ha habido respuesta, se puede acudir al Instituto de Medicina Legal (Médico Forense) para que emita informe valorando las lesiones, en caso de que esta valoración sea superior se volverá a negociar con la aseguradora.
De no alcanzarse tampoco un acuerdo, será preciso recabar la valoración de un perito médico privado e interponer demanda judicial.
lunes, 20 de mayo de 2019

Hispanoamérica

El talón de Aquiles
Tomás


Periódicamente sale a relucir la leyenda negra de España en lo relativo a la conquista de América. Se habla de las tropelías y abusos que los españoles infligieron  a los nativos. No se habla, sin embargo, de que en el siglo XIX, es decir, antes de ayer, las potencias europeas se repartieron África para esquilmar sus recursos y esclavizar a su población. Trescientos años antes de eso “la opresora” España ya había fundado las universidades de Santo Tomás de Aquino en República Dominicana en 1538, la Mayor de San Marcos en Perú en 1551 a las que le siguieron las de Méjico, Argentina, Bolivia, Ecuador…
Ya durante los primeros años de la conquista, los Reyes Católicos habían promulgado una serie de normas para proteger a los indígenas. La reina Isabel dejó escrito en su testamento: “Y no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien”. Estas normas se completarían durante los reinados de Carlos I y de Felipe II dando lugar a las Leyes de Indias que regularon la vida en aquellas colonias y fueron el germen de lo que hoy conocemos como Derechos Humanos.
Los conquistadores españoles prohibieron los sacrificios humanos y el canibalismo por ser contrarios a la fe católica. No solo se extrajeron riquezas del Nuevo Mundo, que también, sino que además buscaban evangelizar esas tierras y construir infraestructuras. La Iglesia tuvo allí un importante papel en impedir los abusos sobre los indios.
En cada viaje que se realizaba a las colonias iban oidores (auditores) que se encargaban de revisar el cumplimiento de las leyes, y como consecuencia de ello muchos españoles fueron devueltos a España cargados de cadenas.
A diferencia de lo que hicieron en siglos posteriores otras potencias europeas en África, en la India, en Norteamérica… España sí se mezcló con la población autóctona de las tierras conquistadas y los descendientes fueron considerados súbditos de pleno derecho.
domingo, 19 de mayo de 2019

Buenos gestos

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena
Me dice una amiga que escriba sobre los buenos gestos que tiene la gente. Se basa en su reciente experiencia, en la que despistó su bolso con una cantidad considerable de dinero y lo entregaron íntegro, sin haber tocado nada.
Voy a escribir de ello, a pesar de que yo también perdí una cartera y me la devolvieron vacía. Y voy a hacerlo porque creo en los buenos gestos de las personas.
Creo que hay personas honestas e íntegras con buenos gestos en general. Creo que hay personas no tan honestas que igualmente tienen buenos gestos. Y creo también que existen personas deshonestas, que normalmente no tienen buenos gestos, pero que, de vez en cuando, sí los tienen.
Por eso hay que hablar de los buenos gestos. Porque merecen ser tenidos en cuenta. Porque, resaltándolos, no quedan tapados por la basura. Porque, cada vez que un buen gesto aparece en nuestra vida, nos reconcilia con el ser humano, nos da esperanza, nos devuelve la confianza en las personas.
¡Claro que hay quienes en mi vida me han puesto zancadillas, me han insultado y –lo que es peor– me han ninguneado! ¡Claro que he tenido malos compañeros y gente a la que creí amiga y no era tal! ¡Claro que he vivido malas experiencias basadas en la envidia y los celos! Como todos.
Pero frente a ello he encontrado a personas que me han ayudado, que me han hecho favores, que me han cuidado y me han querido. Los buenos gestos han rodeado mi vida en general. Y los malos no han sido más que aprendizajes necesarios.
sábado, 18 de mayo de 2019

Inauguración nueva sede del Teléfono de la Esperanza de León

Mercedes Martínez González
Presidenta del Teléfono de la Esperanza de León


El pasado sábado 11 de mayo tuvo lugar la inauguración oficial de la nueva sede del Teléfono de la Esperanza de León. El acto comenzó a las 12 de la mañana y tuvo lugar en las propias instalaciones: un céntrico local ubicado en el Pasaje de Ordoño II - Avenida República Argentina, Nº 32, 1ºC de León.
Los invitados fueron llegando y conociendo la nueva sede en una jornada de puertas abiertas para luego reunirnos más de ciento veinte personas, en un abarrotado Salón de Actos.
Entre los asistentes se contó con la presencia del alcalde de la ciudad, Antonio Silván, acompañado por la Concejala de Familia y Servicios Sociales, Aurora Baza.  También acudieron representantes de las administraciones y la Diputación leonesa, de fundaciones sociales y ONGs (CEPA, Alzheimer León, Plataforma del Voluntariado de León, Asociación Dones y Talentos, Grupo de Teatro la Trébede…), y a ellos se sumaron los artistas invitados del Conservatorio de Música Ángel Barja y otros colaboradores implicados en las obras de la reforma del local. Y por supuesto, los voluntarios y colaboradores del Teléfono, de la propia sede leonesa y de varias provincias como entre otras Madrid, Asturias, Málaga, Granada, Salamanca, Zamora, etc.
El acto comenzó con unas palabras de nuestro Vicepresidente Primero nacional Jose María Jiménez que destacó la labor realizada desde que el Teléfono de León empezó su andadura en el año 2004, aunque oficialmente se estableció en octubre de 2007, para enlazar a continuación la presidenta del Teléfono de León, Mercedes Martínez, un sentido discurso lleno de agradecimiento a las numerosas personas que han hecho posible este proyecto desde su concepción.
Seguidamente Rogelio Geijo, colaborador y arquitecto de la reforma, explicó brevemente y apoyado por una presentación audiovisual, con imágenes del antes y el después, cómo se reformó un local de algo más de 280 metros cuadrados para transformarse en una sede moderna y funcional, luminosa y cálida, adaptada a las necesidades del Teléfono y a la vez cumpliendo con los nuevos requisitos ambientales y técnicos.
Cerrando estas participaciones nuestro alcalde Antonio Silván ha agradecido al Teléfono de la Esperanza como entidad y a todos sus voluntarios “estar siempre ahí, permanentemente, alerta y transmitiendo apoyo, cariño y solidaridad”.
Como colofón termina el acto con la actuación de los colaboradores del Conservatorio de Música, con poemas recitados por Ana Cristina Pastrana y de fondo la interpretación de varias piezas musicales a cargo del pianista Miguel Ángel Viñuela y la mezzosoprano Ana Sarmiento. Esto ha permitido conocer la maravillosa acústica del local que no podíamos imaginar…
Y aprovechando que era buena hora y la ciudad nos regalaba un día cálido y soleado de primavera hemos compartido al aire libre en nuestro patio ajardinado un “vino leonés”  y un aperitivo con productos típicos de León, con mucha alegría por los reencuentros y los emocionantes planes que ya están ahí para el futuro del Teléfono de la Esperanza de León.
jueves, 16 de mayo de 2019

Acepta tu timidez

Crecimiento y desarrollo personal
Marcos Núñez Pangua


Lo más inteligente que podemos hacer es aceptar nuestro punto de partida y el momento en el que nos encontramos para sentirnos tranquilos y estar a gusto con nosotros mismos.
La situación que tenemos es la que es; tomemos conciencia de la misma, veámosla con una actitud positiva y a partir de aquí demos pequeños pasos a nuestra medida en el día a día para conseguir nuestros objetivos, gestionar y superar la timidez y mejorar las relaciones interpersonales.
Quiero aclarar que la aceptación no significa resignación, ni que no nos pongamos en marcha para mejorar nuestra situación actual.
La aceptación nos genera una mayor comprensión de nosotros mismos y de los demás, tranquilidad y toma de conciencia del momento en que nos encontramos. También nos permite no  generar rabia ni tristeza ante la situación, no perder la energía en enfados ni recriminaciones, no echarnos la culpa a nosotros mismos y a los demás… para que de esta forma tengamos nuestra energía disponible para emplearla en aquello que podemos influir.
A partir de esta aceptación, valoremos las cosas que sí funcionan en nuestra vida, las cualidades que tenemos, aquellos momentos en que nos lo hemos pasado bien, aquellas personas en las que nos podemos apoyar en caso de necesitarlo… Valorar esto nos va a permitir ver las cosas de una forma más positiva, con más confianza y seguridad en nosotros mismos para poder mejorar y progresar.
Si te cuesta aceptar los comportamientos de otras personas, quizás te pueda ayudar pensar que si hacen eso por algún motivo será aunque no comprendas cuál es. No sabes la educación que han tenido, sus experiencias pasadas, sus creencias, cuáles son sus miedos...
¿Qué aprendizaje sacas de esta lectura? ¿Qué acción concreta vas a realizar para ponerlo en práctica?
miércoles, 15 de mayo de 2019

El último encuentro, de Sándor Márai

Un libro para el mes
M.ª Jesús González


El viejo general Henrik en su castillo de Hungría recibe una carta muy esperada de su mejor amigo que le quiere visitar. Él  le envía un coche para cenar a las ocho.
Así empieza esta fantástica novela que narra la estrecha, entrañable y profunda amistad entre dos amigos, uno de la alta burguesía (Henrik) y otro de origen humilde ( Konrád), que desde la infancia hasta la madurez fueron inseparables, pero un suceso acaecido durante una cacería desvela el engaño, la traición y el adulterio de su esposa con su mejor amigo, lo que les separará para siempre.  Son necesarios cuarenta y un años de espera, que se convierten en la razón de sus vidas, para  volverse  a encontrar y desvelar la auténtica verdad del secreto.
Esta historia, de una complejidad psicológica y humana tremenda, se desarrolla en apenas dieciocho horas, desde la llegada de la carta al mediodía hasta el alba, cuando se despide el invitado.  Durante ese tiempo el general recuerda el matrimonio que formaban  sus padres, los problemas de su niñez,  como se conocieron en la academia militar en la infancia, su juventud, los recuerdos de las veladas y fiestas en la mansión. Con la llegada del invitado, hablan del infierno vivido  cada uno de ellos, uno en el trópico y otro aquí, participando en la primera guerra mundial. Por último, llega el ajuste de cuentas, la hora de la venganza, para la cual el general se ha estado preparando durante los últimos años: un monólogo donde  revive el pasado para poder comprender el presente, emplazando a su invitado a  escuchar y a darle dos respuestas, que él ya sabe de antemano, pero que necesita verbalizarlas en voz alta para poder sentir  el poder liberador de las palabras y dejar  atrás el pasado.
El autor nos hace ver la fina línea que separa el amor del odio, la admiración de la envidia, la vanidad del desinterés, la traición del honor,…  como todas ellas pueden unir a dos personas tanto como si fuesen gemelas  y, a la vez, los separa y les da fuerza para vivir y vengarse. Sin embargo, termina diciéndonos que la verdadera amistad está por encima del tiempo, de la distancia, de las pasiones, engaños o traiciones, que es lo más importante de la vida.
Toda la obra es una profunda reflexión sobre los valores morales y  la vida misma, con unos hermosísimos párrafos dedicados especialmente a la amistad, a la fidelidad y al honor.
Pero lo que más me llamó la atención de “El último encuentro” es que, a pesar de tratarse de un ajuste de cuentas, no  juzga ni incrimina el comportamiento de los personajes, hay un intento de acercamiento a los tres para  comprender lo difícil que es vivir en circunstancias como las que les ha tocado vivir, como si  hubiesen sido inevitables.
Os prometo que esta novela de Sándor Márai no os defraudará ni tampoco os dejará indiferentes.
martes, 14 de mayo de 2019

No siempre

Caligrafía de emociones
Jose


¿Qué significan las palabras?
Significan lo que quieran decir.
Como el agua es H2O
y como la ciencia ficción cartón.
Lo que es la carne al tiempo,
Lo que es la luz a mi mañana.
No siempre el calor es al sol.
No siempre el frío es al invierno.

El ruido es la evidencia de lo vivo.
No hay contradicciones.
Hay puertas, elecciones. 
Hay comienzos, espirales y caídas.
Hay agujeros negros,
hay salidas.
domingo, 12 de mayo de 2019

Todo es posible

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


He caminado por mi ciudad, una de las últimas tardes de abril, entre la nieve y el sol.
He visto más paisajes nevados en montes cercanos después de empezar la primavera que en pleno invierno.
He vestido ropa ligera y me he desnudado en la playa en marzo. Y he vuelto a ponerme el abrigo en abril. También he pisado nieve después de sacar el calzado de verano.
He disfrutado momentos intensos y emocionantes cuando casi había dado todo por perdido en una relación.
He  vuelto a ver el brillo en la mirada y la sonrisa en los labios en quién un día pensó que nunca volvería a ser feliz.
He sentido el abrazo tierno y auténtico de quién no cree mucho en el corazón y sí demasiado en la cabeza. Por eso, tal vez, sea más tierno y más auténtico que otros abrazos.
He visto llorar y desmoronarse a personas duras como piedras, incapaces de ocultar sus sentimientos cuando las miras a los ojos y les preguntas por ellas mismas, no lo que hacen, en qué trabajan o cómo se relacionan.
He percibido magia en muchos detalles de quien no los esperaba y que me han emocionado precisamente por ser inesperados.
He sentido la energía de un árbol al abrazarlo, la felicidad de la brisa de verano en la montaña, el calor del sol en pleno invierno, la emoción del resurgir de una flor moribunda, el latido de un ser recién nacido a pesar de sus dificultades.
Tantas cosas no hacen más que confirmar que todo, absolutamente todo, es posible.
viernes, 10 de mayo de 2019

Camino de Santiago de Esperanza

Última etapa del Camino del Salvador: 
De Pajares a Oviedo. Días 8 y 9 de junio



Superada la parte más montañosa de Pajares, atravesaremos el extenso concejo de Lena, avanzado por veredas arduas y bellas, donde el llano no abunda. El itinerario evita siempre el tránsito por la N-630, sirviéndose de una red de caminos que sirvieron siempre de comunicación y tránsito entre las poblaciones rurales, como por ejemplo Santa Marina, Llanos de Somerón, Fresnedo y Herías. Tras el apresurado descenso a Campomanes, donde los ríos Pajares y Huerna forman el Lena, el perfil se suaviza, sirviendo en bandeja la inexcusable visita a la iglesia prerrománica de Santa Cristina. A partir del templo, la jornada es ya un descanso para los peregrinos hasta las puertas de Pola.
La Sancta Ovetensis aún se resiste a ser conquistada. Median aún más de 20 kilómetros a través de las cuencas de los ríos Caudal y Nalón. La primera mitad discurre por cómodos paseos fluviales, visitando Villallana, Ujo - de reminiscencias romanas - y Mieres del Camino, con retazos de una minería ya en declive. El segundo tramo, lejos de contagiarse por la cercanía de la capital astur, supera cómodamente el alto del Padrún y se sumerge en un sendero para bajar a Olloniego. Luego, justo pasado el vado sobre el Nalón, junto a la oficina del Real Portazgo, da inicio otro magnífico ascenso hasta Picullanza, donde se divisa por primera vez Oviedo. La reconfortante panorámica marca el inicio de los últimos 6 kilómetros del Camino, que tras la venta del Aire y San Miguel se sumerge en otro tupido castañar que da paso a varias entidades de la parroquia de La Manjoya. En el Monxoi de la ruta del Salvador, junto a las ruinas de la antigua ermita de Santiago, se muestra, por fin, la catedral.
Y así llegamos a nuestro destino, punto de llegada de esta experiencia que hace seis años comenzó en León, de la mano del T.E. y terminará en la ciudad de Oviedo.
Este Camino del Salvador es nuestra oportunidad para vivir una experiencia de encuentro, de familia, de interioridad y de contacto con la naturaleza.
Nuestra última etapa será de dos días, 8 y 9 de junio, desde el pueblo de Pajares hasta el centro de la ciudad de Oviedo, a razón de unos 25 kilómetros cada día.
Kilómetros: en torno  a unos 50 Kilómetros, distribuidos en 2 etapas. Las distancias se ajustarán a los tiempos que disponemos, pudiendo ser algo menos.
Precio: Cada persona al apuntarse abonará la cantidad de 90 euros para su billete de ida y vuelta en autocar. Este dinero no se devolverá en caso de no asistencia. El coste definitivo vendrá determinado por el número de participantes.
En el coste de 90 euros se incluye el viaje en autocar, el alojamiento en la Casa de Espiritualidad Santa María de Aramo, en habitaciones dobles y/o individuales,  cena del sábado, desayuno y comida del domingo y seguro de la actividad. Dentro del precio citado se incluye una visita cultural a la ciudad de Oviedo, así como una proyección artística y emotiva de nuestra última etapa del Camino del Salvador, de Pobladura de la Tercia a Pajares.
Material necesario: Mochila, calzado apropiado y de repuesto (con calcetines de algodón dos pares), chubasquero y ropa de recambio.
Comida: Para la comida y tentempié del sábado lo que cada uno quiera llevar y cargar, así como la bebida.
Transporte: En autocar. Salida desde el aparcamiento de la Junta de Castilla y León
Concentración: En el aparcamiento de la Junta de Castilla y León a las 8,00 de la mañana. Se ruega puntualidad. El regreso previsible será sobre las 21,30 horas del domingo.
Apuntarse: Hasta el día 31 de mayo, viernes,  en la sede del Teléfono de la Esperanza. No esperes al último día. Hazlo cuanto antes.
Para llevar a cabo la actividad será imprescindible que se apunten un mínimo de 25 personas. Número máximo de plazas: 40.
Queremos que el camino sea algo más que caminar, para lo cual se ofrecerán algunas posibilidades de abrir la mente y el corazón.
Responsabilidad de la actividad: El T.E.  ha concertado un seguro para llevar a cabo esta actividad.
Animamos a todos los orientadores/as, amigos/as, conocidos/as, participantes de los distintos grupos de desarrollo personal y demás familia, a que se unan a esta actividad lúdica. Tendremos tiempo para charlar, callar, disfrutar, reírnos, cansarnos, descansar, escuchar y escucharnos.

No tienes que ser buena.
No tienes que atravesar el desierto
de rodillas, arrepintiéndote.
Solo tienes que dejar que ese delicado animal
que es tu cuerpo ame lo que ama.
Cuéntame tu desesperación y te contaré la mía.
Mientras tanto, el mundo sigue.
Mientras tanto, el sol y los guijarros cristalinos
de la lluvia avanzan por los paisajes,
las praderas y los árboles frondosos, las montañas y los ríos.
Mientras tanto, los gansos salvajes, que vuelan alto
en el aire azul y puro,
vuelven nuevamente a casa.
Seas quien seas, por muy sola que te sientas
el mundo se ofrece a tu imaginación,
y te llama, como los gansos salvajes, chillando con excitación
anunciando una y otra vez
tu lugar en la familia de las cosas.
Mary Oliver
jueves, 9 de mayo de 2019

Apuntes para una psicología del político

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

Fotografía tomada de elpais.es

En cada profesión existen diferentes formas de ejercerla, y también está en relación con la personalidad del sujeto. En política, simplificando, podemos afirmar que los diferentes estilos de la acción política son: paranoide, narcisista, histérico y psicopático.

Es evidente que posiblemente no encontremos ningún político con uno de esos estilos en estado puro,  sino mas bien una mezcla de los mismos, pero con un predomino de alguno de ellos:

Estilo paranoide:

El paranoico está solo ante el mundo y ante el universo: él es el poseedor de la verdad, su verdad. El paranoico que da la sensación de seguridad y poder, es un ser indefenso, que se encuentra atacado por todas partes. Se defiende porque se siente débil; juega a ser el duro de la película pero en realidad es el más frágil, de tal manera que cualquier acción, mirada, palabra, o gesto, lo puede romper. El paranoico parte de una premisa falsa (que él considera verdadera) y comienza a construir su castillo de sus verdades a partir de ahí.

La persona paranoica nunca reconoce su error sino que siempre lo refiere a otro: “los demás son los responsables de mis desgracia”, es el mensaje que transmite. Así, si está enfermo es por culpa de los médicos que no saben curarle; si la familia no funciona bien es porque la pareja no colabora.

En política esto se traduce porque “los otros siempre son los responsables de las desdichas”. Un ejemplo claro lo hemos tenido con la crisis económica: la oposición decía que el culpable era el gobierno y éste que el origen estaba en EE.UU. ¡Siempre  echando balones fuera!

Estilo histérico

El histérico es una persona excesivamente preocupada por llamar la atención y ser el centro de cualquier situación. Son superficiales, inestables emocionalmente y se dejan influenciar por cualquier persona. Además son muy seductores, pero difícilmente se implican emocionalmente. Buscan la admiración de los demás, pero huyen de todo compromiso.

Al “político histérico” le gusta figurar y ser el centro de atención, pero también su eficacia es nula. Actúa en función de las apariencias, de lo que dice la gente y su punto de apoyo no son sus convicciones sino todo aquello que le puede hacer más agradable a los demás.

Estilo psicopático

Son personas que siempre están en conflicto con los otros y parece como si no tuvieran afecto y nada les importara los demás. Todo ello se basa en dos presupuestos básicos de este tipo de personas: se sienten distintos a los demás y su relación con los otros es de explotador.

Una forma de entender de esta forma la política está representada por los corruptos y estafadores, ya que lo importante para ellos no es el bien común sino su propio provecho. Ponen en práctica la ley del embudo: pueden ser muy exigentes en el cumplimiento de las leyes por los demás, pero ellos pasan completamente de las mismas. Ha llegado a la política para servirse de su posición, no para servir a los ciudadanos.

Estilo Narcisista

Clínicamente se caracteriza porque, pese a su “enorme autoestima”, es muy vulnerable a cualquier pequeño desaire o rechazo, respondiendo con fuertes sentimientos de ofensa o enfado. En las relaciones interpersonales, con frecuencia, se muestran bastantes distantes y tratan de mantener una impresión de autosuficiencia, y de utilizar a los demás para sus propios fines. Son personas que se consideran superiores a los demás en belleza, talento, capacidad intelectual, etc., y solamente se encuentran bien cuando son admirados y valorados por los demás. Su felicidad, pues, depende de la manifestación de aprecio y estima que los otros expresen.

El “político narcisista” parte del convencimiento de que es el mejor del mundo y por lo tanto todo debe estar a su servicio. Carece  de un mínimo de autocrítica poniéndose una “venda para no ver” las deficiencias y potenciando los pequeños éxitos. Se siente “el ombligo el mundo” y por lo tanto todos deben de estar a su servicio. Es tan autosuficiente que es incapaz de comprender el sufrimiento de los demás.

El Político       

El buen político puede tener cualquiera de los estilos de comportamientos que hemos descrito, siempre y cuando ninguno de ellos esté hipertrofiado y sea tan notorio que se convierta en el motor exclusivo de la conducta del sujeto. Lo patológico no es tener algunos de esos estilos de comportamiento sino cuando alguno de ellos se convierte en el centro e impulsor de la conducta del político, pues es entonces cuando la personalidad puede pervertir cualquier acción política. Ser paranoide, narcisista, histriónico e incluso psicopático, dentro de un orden, no es impedimento para ser un buen político… o no debería serlo.

miércoles, 8 de mayo de 2019

Curso Conocerse para crecer

Testimonio de una participante en el curso


¡¡¡Lánzate!!! Palabra mágica que me empujó a "Conocerme mejor para crecer”. Es algo más que un curso es retroceder en el tiempo para entender tu conducta ante la familia ante los amigos ante tus hijos ante tu relación de pareja...ante la vida. Es remover tu cabeza, tu corazón tus entrañas y pensar… ¿qué voy a hacer a partir de ahora con todo esto que he aprendido? Conducida por grandes profesionales y con estupendos compañeros decidí vaciarme y volver descargada de problemas, situaciones, emociones negativas y sentimientos dañinos encajados en mi corazón y en mi alma desde hace años, y, sobre todo, saber que nadie me juzgaba. 
¡¡¡Conocerse a uno mismo para crecer!!! Pocas palabras para explicar algo tan grande, tan intenso y tan bonito como lo que he vivido y aprendido. Un antes y un después. No pensé que fuera a ser así, no me creía capaz de estar en un sitio desconocido con gente desconocida durante tres días trabajando intensamente. Yo, con mis miedos, mis complejos, mis obsesiones, pero cuando te rodeas de personas como Alfonso, Juan, Emiliano, Carmen, y grandes compañeros, al final no quieres marcharte y volver  a tu realidad, la diferencia: que te conoces mejor y sabes que algo ha cambiado. Solo tengo para terminar una pregunta  ¿puedo repetir? Millones de besos para todos.
martes, 7 de mayo de 2019

La estrella
que nos guía:
Camino de Santiago

M.ª Elisa López González


Como si no hubiera pasado un año largo con todo lo que en él puede acontecer y aconteció, de nuevo estábamos donde lo dejamos, en Poladura de la Tercia. Esperado y añorado este encuentro, me sentía emocionada por retomar lo que para mí ha sido una experiencia llena de emociones, descubrimientos y enriquecimiento personal.
Salimos de León llenos de entusiasmo con la alegría del reencuentro, dando la bienvenida a los nuevos y añorando a los que echábamos en falta. Pronto Tomás nos empezó a deleitar con su “sabiduría” y a explicarnos el origen del camino de San Salvador, agradecida del descubrimiento y disfrutando del paisaje que se veía desde el autocar en nada llegamos a nuestro destino de manos de Santi.
Empezamos nuestro camino con nuestras danzas cerca de un arroyo, empezaron a pasar coches ¡qué curioso cómo atraemos la curiosidad! Para que luego digan que en los pueblos no hay movimiento. Valentín nos invitó a que cogiéramos una piedra que nos llamara la atención para llevarla con nosotros. Yo cogí una pequeñita, sencilla, como son las cosas que poco a poco van llenando la vida.
Tengo que decir que el entorno estaba precioso, tan verde salpicado de florecillas, sonando el trino de los pajarillos y de vez en cuando el agua de alguna fuente o arroyo haciéndose notar como cascabel; con un cielo tan azul como suele ser el de León, un deleite para los sentidos con una temperatura agradable para caminar, con sol y brisa; y así hicimos los primeros kilómetros de subida hasta el Alto de los Romeros, zona de avituallamiento y donde hicimos unos minutos de silencio.
Cogimos fuerzas para seguir hasta Vista Arbás, punto más alto del Camino de Santiago, desde allí se veía abajo pequeñito Busdongo, y en una explanada tomando como punto una cruz sencilla y rodeada de un rosario y un pañuelo hicimos un círculo y allí arriba donde más soplaba la brisa homenajeamos la memoria de Esther, la que fuera compañera en tantas etapas del camino, con la que compartimos abrazos, meditaciones, encuentros, descubrimientos, visitas guiadas a ciudades, museos, y todo lo que merece la pena conocer allí por donde hemos pasado, y tantas cosas que hemos descubierto a lo largo de las etapas recorridas. Llegados a este punto, tengo que hacer una parada pues no sé cómo describir la emoción de este encuentro, y un nudo siento en la garganta. Cómo explicar el sentimiento de unidad del grupo con Esther madre y con Esther hija, con todos cogidos de la mano evocando a esta mujer sencilla, humilde y llena de inocencia. En su recuerdo simbolizamos en esa piedra recogida a alguno de nuestros seres queridos que ya no están entre nosotros aunque sí siguen con nosotros, en nuestro corazón, en nuestra memoria.

Cómo explicar la generosidad de Esther hija compartiendo con nosotros su dolor con aceptación y entereza; y así, juntos, estrechando nuestras manos leímos poemas y cantamos las canciones de sus cantantes favoritos y como colofón nuestro artista, Javi y rastreador de la expedición, que va y viene a veces corriendo, que yo digo ¡madre mía que energía tiene este chico! Pues Javi con esa inspiración que tienen los artistas plasmó en barro la huella de la bota de Esther con la que hiciera tantas etapas de nuestro camino y así quedó al lado de una señal indicadora de la ruta a seguir, su huella firmada por todos los allí presentes para que quede en el recuerdo y sea contemplada por todos los caminantes, paseantes, ruteros y demás amigos de la naturaleza. Y otra para Esther para que la tenga en el recuerdo.
Siento que me estoy alargando y me gustaría resumir pero es que esta etapa ha sido muy especial. Alguien que vino por primera vez me dijo que había hecho rutas con grupos de montañismo pero que era muy distinto, este camino está lleno de espiritualidad, porque lo mismo practicamos silencio, que una dinámica de crecimiento personal con un compañero, que abrazamos un árbol….claro, no somos simples ruteros, hay más, hay abrazos, complicidad, danzas, también tiempo para descansar, comer y tomarse un café como hicimos arriba en el puerto de Pajares, pero sobre todo hay tiempo para darse cuenta de lo afortunados que somos, por lo menos así me siento yo, afortunada de teneros, de sentirme acompañada, escuchada. Otra compañera me comentó, este es un día que tendré en mi recuerdo para cuando tenga bajón, así es, una píldora para echarnos encima cuando la vida nos dé un meneo, para esos días duros, duros de verdad, para poder rescatar del disco duro este día maravilloso, y así ha sido porque hay personas, como por ejemplo, Valentín, que se empeñan en que salgan las cosas bien. Cuanto tengo que agradecerte, ala así sin pudor, en público te lo digo. Gracias, gracias, gracias.
Esther hija si se tuviera que quedar con algo de lo vivido de este homenaje sería con los abrazos recibidos y el recuerdo tan bonito de que Esther fuera el ángel que la vida quiso convertir en su madre.

lunes, 6 de mayo de 2019

Mindfulness

Inma Reyero


Después de más de un año con la idea de participar en el taller de Mindfulness ahí estaba en mi primer día llena de ilusión y dudas a partes iguales, empiezo a pensar que todo llega cuando tiene que llegar, si lo hubiera hecho antes no le hubiera sacado tanto partido. Empecé con las expectativas muy altas y pronto llegó la frustración al creer que no estaba a la altura, con el paso de los días esa visión cambió porque si algo es Mindfulness es benevolencia con uno mismo.
Empecé a practicar utilizando las herramientas que semana tras semana nos desgranaba Carmen con ternura y convicción. Nos animaba a hacer cinco respiraciones profundas por la mañana y por la noche, a realizar alguna tarea rutinaria en atención plena, anotar sentimientos, un respiro de tres minutos que más que un respiro nos arrancaba a todos un suspiro… ¡¡Uuff!! ¡No tengo tiempo! ¡No lo puedo integrar en mi vida! ¡No me acuerdo nunca!
Igual nos tenemos que cuestionar qué tipo de vida llevamos, ¿Por qué corremos tanto? Y sobre todo ¿para qué?
Si iba a Mindfulness para desestresarme y me estresaba más, algo estaba haciendo mal. Fue cuando decidí llamarle “mi Mindfulness” Simplifiqué, una palabra clave en mi vida y me quedé con las cosas que me hacían sentir cómoda, hacer solo una actividad a la vez felicitándome por ello, escribir un diario de cosas buenas y agradecerlas, tenemos un montón de cosas buenas pero no las vemos porque nos centramos en lo que nos falta, hago las respiraciones para tomar consciencia y comenzar el día con más energía, un pequeño escáner corporal, estiramientos y meditación.
Mucha gente me pregunta que de que va Mindfulness, que si es dejar la mente en blanco, no, para nada, es darme cuenta de lo que pienso, de lo que siento y permitírmelo, es reconocer que somos personas únicas y valiosas, es vivir el momento presente, no es ir a un sitio para que te solucionen tus problemas, lo tienes que hacer tú con esfuerzo, trabajo e implicación, la fuerza del grupo hace el resto. Gracias a todas y a todos ha sido una experiencia enriquecedora muy recomendable.
Hago mías las palabras de Carmen para desearos a todos un feliz instante presente.