Encauzando las emociones por Mª ENCINA GONZALEZ
Me gusta el título, sabía que sería muy intenso. Y no me equivoqué, sesión tras sesión.
Un ejercicio intenso de reflexión sobre las emociones, las que siento, cómo las siento, aprendí a descubrirlas y ahora estoy en el camino de encauzarlas. Ana, Soraya, Ana, Ana Belén, José Manuel, Encina, coordinadas por Piedad nos reunimos los miércoles a las cinco de la tarde en un círculo que trataba de transmitir fuerza y energía para ser capaces de descubrir y comprender las emociones y poder encauzarlas.
Acompañados muchos días de los rayos del sol que entraban por la ventana, fuimos hablando de la sabiduría emocional, las caras del miedo, de la cólera, de la rabia, la ira, la agresividad, de la envidia que como nos recuerda Descartes no existe ningún vicio más dañino para la felicidad que la envidia, también debatimos sobre la destrucción de la culpa, sobre el odio y el resentimiento y también sobre el rostro de la vergüenza aunque nuestro grupo había dos sin vergüenza y por supuesto del amor.
Cada persona es única, diferente y por eso las experiencias contadas con tanta sinceridad y las emociones que fluyeron de los componentes de este grupo, enriquecieron este curso encontrando formas de afrontarlas.
Todos los días aprendimos de nosotros mismos y de los demás y de la sabiduría de Piedad, porque al fin y al cabo lo importante somos nosotros mismos y estábamos empeñados en aprender a querernos a nosotros mismos y a encauzar y comprender nuestras emociones con este fin.
Encauzando las emociones por ALICIA TOMÉ
Encauzando emociones" Título sugerente con promesas de ser intenso.
Cada tarde de miércoles, sesión tras sesión fuimos desgranando el sentir de nuestras emociones más profundas. Acariciados por tenues rayos de sol, y dirigidos por nuestra Coordinadora, la cual hace honor a su nombre, compartimos nuestras culpas, vergüenzas, miedos, envidias... en un ambiente cálido y empático. Un abismo de recuerdos penosos, hirientes y oscuros. Un torbellino de humanidad regalándonos nuestros latidos, con el propósito de crecer individualmente y como grupo.
Entremezcla de risas y llantos.
Complicidad, sinceridad y ausencia de juicios.
Compasión y sensibilidad.
Tardes mágicas, inolvidables y siempre abriendo caminos a la esperanza. Gracias.
Enhorabuena a todo el grupo. Lo que enseña dejarnos estar con libertad y expresarnos!! Un besín.
ResponderEliminarQue importante es descubrir las emociones que sentimos y encauzarlas. Pepi
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