El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
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viernes, 28 de septiembre de 2018

El papel arrugado





Mi carácter impulsivo me hacía reventar en cólera a la menor provocación. La mayor parte de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.
Un día un psicólogo, que me vio dando excusas después de una explosión de ira, me entregó un papel liso. Y entonces me dijo: “Estrújalo”.
Asombrado, obedecí e hice una bola con el papel.
Luego me dijo: “Ahora déjalo como estaba antes”.
Por supuesto, no pude dejarlo como estaba. Por más que lo intenté, el papel quedó lleno de arrugas.
Entonces el psicólogo dijo: “El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en el corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel”.
Aunque intentemos enmendar el error, ya estará “marcado”. Por impulso no nos controlamos y sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos. Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y lo más triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.
Desde hoy trata de ser más comprensivo y más paciente. Cuando sientas ganas de estallar recuerda el papel arrugado.

Tenemos 2 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Las primeras arrugas son las propias. Las huellas y efectos que haces en los demás, te las haces a tí mismo de manera más acusada tanto a nivel biológico como psíquico.
    Querer a los demás,empieza por uno mismo.

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  2. Una gran verdad. Pero a veces es difícil controlarse ante la persona;que dañas o que te ha dañado. F.A.L.

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